Wednesday, September 28, 2011

Nadine Labaki

Caramel, 2007

Me tiene fascinado Nadine Labaki: esta “mujer, cristiana libanesa, cineasta -directora y guionista- y actriz, en este orden”, como le gusta decir. Guapa, inteligente y sensible, sexy tipo maggiorata, añado yo. Sorprendió ya en San Sebastián con su debut cinematográfico (Caramel recibió los premios del Público y de la Juventud), y ha regresado al Festival para presentar la deliciosa, ¿Y ahora, dónde vamos?, con la que ha estado a punto de repetir el premio del Público (fue la favorita hasta el último día). Se llevó en cambio la ovación más larga y emocionante que he visto nunca. Representará a Líbano en la próxima edición de los Oscars.
Si en Caramel no quiso hablar de la Guerra a propósito y nos mostraba un Líbano optimista, luminoso, moderno, a través de un grupo de mujeres normales con problemas cotidianos que se reúnen en un salón de belleza; con el recrudecimiento de la guerra (tres días después de finalizar el rodaje), tuvo tal sentimiento de culpabilidad, de huida, que ha sentido la necesidad de afrontar el tema en su segundo trabajo, pero con el mismo tono de tragicomedia amable. Esta vez nos cuenta la historia de un grupo de mujeres que todas unidas, cristianas y musulmanas, hartas de llevar luto, ingenian mil y una artimañas para evitar que llegue el conflicto a un pequeño pueblo, en el que conviven en paz desde la destrucción de un puente que les ha dejado prácticamente aislados.

Et maintenant, on va où?, 2011
“Hay un desgarro en todas direcciones. Se convierte en algo absurdo... estamos absorbidos por una cultura absurda. Ya no entendemos nada. Ni siquiera conseguimos unirnos para parar a meditar una solución. Nos estamos matando entre nosotros mismos. El caos y la contradicción que existe en Líbano se refleja en nuestro carácter. Somos un pueblo contradictorio, entre dos mundos, desgarrado. Geográficamente se nota. No soy fatalista, aunque vivo una dura relación de amor y odio con mi patria, entre la ternura a una gente que quiere sobrevivir y la rabia por lo que ocurre”.


(Tráiler)

Thursday, September 22, 2011

Tino Casal

Tino Casal
(11.feb.1950 - 22.sept.1991)


Tino Casal - Embrujada

http://www.tinocasal.com/
http://www.tigrebengali/Casal Vive

Wednesday, September 14, 2011

col.lage

¿Qué es lo que hace a los hogares de hoy
tan diferentes, tan atractivos?
Richard Hamilton, 1956

Por culpa de esta fascinante obra, pionera del pop art, que no es la primera vez que aparece en este blog, me sorprendí a mí mismo engendrando por un tiempo collages como terapia.
...ahora hago posts.

Otras obras de Richard Hamilton:

Swinging London, 1968-69

El mediático y ejemplarizante juicio de 1967 a Mick Jagger y Robert Fraser, marchante y galerista del propio Hamilton, por posesión y consumo de drogas.







Richard Hamilton, Interiors
«Interiors are a set of anachronisms;
a museum, with the lingering residues of decorative styles that an inhabited space collects»



Las Meninas de Picasso, 1973


http://bajoelsignodelibra/richard-hamilton-padre-del-pop-art.

Sunday, September 11, 2011

Thursday, September 08, 2011

comienza el curso...

Val Del Omar

Hay que matar al rico y al pobre, para que nazca el Hombre.
El Hombre, el Hombre es lo que importa.
Ni el rico, ni el pobre importan nada... Ni el proletario, ni el diplomático, ni el industrial, ni el arzobispo, ni el comerciante, ni el soldado, ni el artista, ni el poeta, en su sentido ordinario y doméstico importan nada. Nuestro oficio no es nuestro destino. «No hay otro oficio ni empleo que aquel que enseña al hombre a ser un Hombre».

El Hombre es lo que importa. El Hombre ahí, desnudo bajo la noche y frente al misterio, con su tragedia a cuestas, con su verdadera tragedia, con su única tragedia... la que surge, la que se alza cuando preguntamos, cuando gritamos en el viento. ¿Quién soy yo?




Videos tu.tv
Foo Fighters - All my life

Wednesday, August 31, 2011

Sesión Continua: culebrones del verano 2011

Viridiana (Luis Buñuel, 1961)

—¡Vosotros no os salvareis porque habéis nacido en el infierno! ¡Jezabel!
¡Me dirijo a vosotros! ¡Vosotros pecadores corréis hacia el infierno!

—No tenemos nada que ver con usted.

—Los pecadores son mi trabajo.
Tú y esa hija de Satán de ondulantes caderas. Hay un fuerte olor a azufre alrededor vuestro. ¡Olor a fuego del infierno!


—¿Quién le ordenó a usted predicador?
—Yo mismo me ordené hijo.
Escuché la llamada.

—Debió oír una voz equivocada señor.
—¡Señor castiga a este pecador!
¡Envía un rayo para fulminar al blasfemo ahora!

—No le escuchará. Porque ni es usted amigo de Dios ni de los hombres...
...aquí parado odiando a todo el mundo.
Dios es amor, misericordia y perdón. Procure predicar eso alguna vez predicador. Enseñe a la gente a perdonar, no a retorcerse de miedo.
¡Enseñe a amar, no a odiar! ¡Predique la Divina Palabra!
¡Predique la verdad!
La Gata Negra


La gata negra (Edward Dmytryk, 1962)


Este otoño, como intuyo que será frío en recortes y caliente en movilizaciones, yo de momento vuelvo a mis películas. Este verano he podido ver por fin La gata negra (Walk in the wild side): una historia de chicas que tienen que prostituirse durante los años de la depresión norteamericana. Con una mala maligna Barbara Stanwyck como Madame del burdel más conocido de Nueva Orleans, enamorada de Capucine, una de sus pupilas. Considerada como la primera lesbiana de la Historia del Cine, de un modo explícito. Gracias Theodore. Los créditos de Saul Bass son magníficos, ...como todos los suyos.


créditos de La gata negra (Saul Bass)

También he revisado Un Rey en Nueva York de Charles Chaplin, que hasta ahora tenía como una película menor, y me he llevado una grata sorpresa. Es la primera que rodó desde que regresara a Europa harto de las acusaciones de comunista y antiamericano. El film que estuvo prohibido en EEUU hasta 1973 es una crítica mordaz a la sociedad norteamericana de la época: desde la paranoia de la Caza de Brujas o la Bomba Atómica, hasta el Cine que se hacía en ese momento o la recién nacida TV, incluso la cirugía estética. Una película que hoy sigue estando muy vigente.

¿Hay que ser comunista para leer a Karl Marx?


Un Rey en Nueva York (Charles Chaplin, 1957
from Miguel Angel on Vimeo.

Friday, August 26, 2011


Amparanoia — En la noche (Glastonbury 2005)

Wednesday, August 17, 2011

El rayo verde


Anteayer tuve la oportunidad de contemplar cómo coincidían en el mismo escenario los peregrinos turistas de Benedicto con los indignados de la Marcha a Bruselas; la playa de la Concha de San Sebastián era también el "marco incomparable" del abordaje pirata a Donosti, que coexistía horas después con la fiesta de blanco, la fiesta del verano con mayor número de jóvenes con pretensiones a pijo. Es una suerte que haya personas para tó', la verdad. Nunca dio pa'tanto el día de la Virgen. Muchos granitos de arena, pero yo veo sólo un gran desierto. O así me siento, como en un desierto sin límites...
Así que, aquí estoy, retirado en el mío propio, intentando encontrar desesperadamente el rayo verde. Aún no he tenido mucha suerte, es necesario que el cielo esté muy despejado, pero no pierdo la esperanza. Aún queda mucho verano.


«Si ves el rayo verde,
serás capaz de comprender tus propios sentimientos y los de los demás»



El rayo verde (Eric Rohmer, 1986)

La Filmoteca de Sant Joan. El rayo verde de Eric Rohmer.

Monday, August 08, 2011

Nicholas Ray en su centenario

Nicholas Ray
(7.ago.1911 — 16.jun.1979)

Nicholas Ray era un director de los incluidos entre los "artesanos" de Hollywood hasta que los chicos de la Nouvelle Vague lo elevaron a la categoría de autor. Hacía películas pequeñas, muy personales, con presupuestos de serie B, y la mayoría maravillosas. Para Godard, Nicholas Ray era Dios, Ray era la cámara en movimiento. Wim Wenders es otro de los ilustres fans de Ray, le ofreció un papelito en El amigo americano y éste le llamó para co-dirigir su testamento fílmico: Relámpago sobre el agua, sobre los últimos días y la muerte del director. Estos son para míalgunos de los Grandes momentos que ha dado a la Historia del Cine.

Los amantes de la noche, 1949

“Live fast, die young and have a good-looking corpse”: Vivir rápido, morir joven y tener un bello cadáver. Esta archiconocida frase que suele adjudicarse a James Dean, la decía Nick Romano (John Derek) en Llamad a cualquier puerta.
Nicholas Ray es famoso por ser el director que mejor retrató a la juventud estadounidense de su época. Sus personajes son inmaduros, están anclados en la adolescencia, son "rebeldes sin causa" quizá sólo para ocultar su vulnerabilidad, su ternura o su ambigua sensibilidad. John Derek, Farley Granger en Los amantes de la noche, James Dean y Sal Mineo en Rebelde sin causa, o Jeffrey Hunter y Robert Wagner en La verdadera historia de Jesse James.

Gloria Grahame

Se casó con ella cuando terminaron de rodar Un secreto de mujer, su primera colaboración juntos. Su matrimonio duró tres años, terminó cuando Ray encontró a Gloria en la cama con su hijastro de 13 años, fruto del primer matrimonio del director, Anthony Ray, quien años más tarde se convertiría en su cuarto marido. Esta historia afectó negativamente a su carrera en Hollywood. En un lugar solitario es uno de los mejores obras de Nicholas Ray, que saca lo mejor de Bogart, un cínico guionista de Hollywood sospechoso de un asesinato y la siempre inquietante Gloria Grahame.


En un lugar solitario, 1950


Ray, romántico.-

En un lugar solitario, 1950

—Nací cuando ella me besó. Morí cuando ella me dejó.
Sólo he vivido unas semanas, mientras ella me amó.


Hombres errantes, 1952

—Tengo una espalda fuerte, pero una mente débil


Rebelde sin causa, 1955

—¡Ojalá hubieras sido tú mi padre! Podríamos...
charlar y desayunar juntos por la mañana, como hacía con él.


En la obra de Nicholas Ray las interpretaciones homosexuales son habituales. El mismo era bisexual. La más recurrente es la relación que mantienen Jim y Platón en Rebelde sin causa: el propio guionista reconoció la lectura gay del film.

También suele mencionarse hasta la saciedad el odio de Emma (Mercedes McCambridge) hacia Vienna en Johnny Guitar, con Joan Crawford vestida de hombre durante toda la película excepto en dos escenas. O la relación que mantiene Gloria Grahame con su masajista en En un lugar solitario, que se larga en cuanto entra en escena Bogart, o la atracción de Lee J. Cobb por Robert Taylor en Chicago, años 30.

Johnny Guitar, 1954

—¿A cuántos hombres has olvidado?
—A tantos como mujeres tú me imagino.
—¡No te vayas!
—Pero si no me he movido.
—Dime algo bonito.
—Claro. ¿Qué deseas oír?
—Miénteme. Dime que me has esperado estos cinco años. Dímelo.
—Todos estos años te he esperado.
—Y que habrías muerto si no hubiese venido.
—Habría muerto si tú no hubieras venido.
—Y que todavía me quieres como yo te quiero a ti.
—Te quiero como tú me quieres a mi.
—Gracias.

Ray y el rojo.-














Chicago, años 30 (Party Girl, 1958)

Y... otra que me encanta:

Los dientes del diablo, 1959



Peggy Lee — Johnny Guitar

Tuesday, July 26, 2011

Adiós....

...a dos artistas fascinantes.

Reflection with Two Children (Self-Portrait), 1965
Lucien Freud



I cheated myself
Like I knew I would
I told you, I was trouble
You Know I'm No Good


Amy Winehouse - You Know I'm No Good
por UniversalMusicEspana

Tuesday, July 19, 2011

Carne, huesos y tú


No podemos devolverles la vida
pero al menos podemos evitar que los maten de nuevo
con el olvido.

Han sido necesarios 75 largos años para poder desenterrar una historia que todos conocíamos y que muchos hubieran preferido —lo intentaron— que permaneciera en el olvido. El 26 de noviembre de 1936 las tropas fascistas entraron en el pueblo de mi padre y se llevaron a su abuelo de su casa, por la fuerza y sin resistencia, junto a otros paisanos suyos y de otros pueblos de alrededores. Su único delito: votar izquierdas en las elecciones de 1936, porque creían que defenderían mejor sus intereses de agricultores. Por la noche los trasladaron en un camión hasta un pueblo cercano donde fueron fusilados y tirados a una fosa común. Desde el primer momento se supo el lugar exacto: hubo un superviviente que salió como pudo cuando se fueron los asesinos, volvió al pueblo, contó lo ocurrido y se fue al exilio para siempre. Y, hoy por fin, gracias a la Ley de Memoria Histórica promulgada por este Gobierno y la Sociedad de Ciencias Aranzadi, hemos podido abrir la fosa para exhumar los 24 cadáveres que han aparecido. Junto a zapatos, botones, hebillas o dentaduras postizas, objetos normales que suelen aparecer en la mayoría de ellas, se han encontrado casquillos de bala que hacen suponer que fueron asesinados allí mismo. Paco Etxeberria, que ha trabajado en más de un centenar de fosas comunes de la Guerra Civil, ha destacado que no es habitual que los cuerpos tengan las manos atadas a la espalda.

“Uno de los hijos de un hombre asesinado aquí nos ha dicho que vino a la fosa en 1937 con su madre, viuda, a poner unas flores y que fueron apedreados por los fascistas del pueblo. Otro familiar dice que en su casa siempre ha escuchado que a su tía le hacían barrer la plaza del pueblo para humillarla y que, una vez, en la fiesta del pueblo, mientras sonaba la música, a las mujeres y a las hijas de los represaliados las pusieron en la plaza y les raparon la cabeza. “No fue sólo el matar, fue el asedio, el miedo que se les impuso a todos, el vivir en el silencio y la imposición del olvido”.

Como cuenta Ana, son éstas algunas de las historias que siempre escuché en mi casa. Mi abuela, sus hermanas y su madre sufrieron las mismas torturas, mientras se llevaban a su padre y marido con rumbo incierto. Más paseíllo que viaje. Recuerdo de niño ir con ella y mi padre cada 1º de noviembre a depositar un ramo de flores sobre la hierba de un prado. Junto a otros ramos de flores, sin lápidas, monumentos u otras señales. Cada año menos ramos, menos gente... Mi abuela sólo dejó de acudir a aquel pastizal cuando perdió la memoria. Con este gesto, el penúltimo de este interminable episodio familiar, sus hijos y nietos queremos devolverle la memoria, la histórica. Mi abuela hoy sería la mujer más feliz del mundo. Pienso mucho en ella estos días. Se murió sin poder ver cumplido su deseo.



Durante la Guerra Civil española, cerca de 200.000 hombres y mujeres fueron asesinados lejos del frente, ejecutados extrajudicialmente o tras procesos poco legales. Murieron a raíz del golpe militar contra la Segunda República de los días 17 y 18 de julio de 1936. Por esa misma razón, al menos 300.000 hombres perdieron la vida en los frentes de batalla. Un número desconocido de hombres, mujeres y niños fueron víctimas de los bombardeos y los éxodos que siguieron a la ocupación del territorio por parte de las fuerzas militares de Franco. En el conjunto de España, tras la victoria definitiva de los rebeldes a finales de marzo de 1939, alrededor de 20.000 Republicanos fueron ejecutados. Muchos más murieron de hambre y enfermedades en las prisiones y los campos de concentración donde se hacinaban en condiciones infrahumanas. Otros sucumbieron a las condiciones esclavistas de los batallones de trabajo. A más de medio millón de refugiados no les quedó más salida que el exilio, y muchos perecieron en los campos de internamiento franceses. Varios miles acabaron en los campos de exterminio nazis. Todo ello constituye lo que a mi juicio puede llamarse el «holocausto español»
Paul Preston



«…Buitres sobrevolando las simas
donde despeñaban a los "enemigos de la patria", como esa de Otxaportillo,
donde tirabas una piedra y salían miles y miles de moscas»
Marino Ayerra

El Balcón de Pilatos de Otsaportillo, en la Sierra de Urbasa, es tristemente famoso porque durante la Guerra Civil las tropas sublevadas contra el Gobierno de la República lo utilizaron para tirar desde allí a muchos navarros, guipuzcoanos y riojanos, vivos o muertos. Pero nunca escuché hasta ahora que Las Cuevas de Ojo Guareña (Burgos), a las que tantas veces fui de niño y no tan niño —No hace mucho que asistí a una boda en su ermita—, sirvieron para el mismo fin: acabar con la vida de cientos de personas, que fueron arrojadas al vacío como despojos humanos.
El cura de la zona ordenó vaciar la sima a principios de los 50, por el olor, las moscas, ...y la vergüenza. Aunque en un primer momento se trasladaban en tren, el olor era tan insoportable que se terminó haciendo en camiones que llevaron cientos de cajas de huesos a "La huesera", una empresa alemana sita en Baracaldo (Vizcaya) donde se reciclaron como abonos y pegamentos.
Las Simas de Dolencias.

http://www.publico.es/exhumados-24-cuerpos-en-un-pueblo-de-burgos
http://www.aranzadi-zientziak.org/

La buena nueva

«A los pocos, poquísimos, eclesiásticos que no compartíamos el apostólico ardor (…) nos miraban de reojo, nos recelaban, nos eludían y odiaban como a vendidos y claudicantes, que traicionábamos simultáneamente a la Religión y a la Patria»

Estas palabras son de Marino Ayerra, el famoso sacerdote de la población navarra de Alsasua, de su libro No me avergoncé del Evangelio. En esa tierra pudo comprobar desde el principio el "apostólico ardor" con que sus hermanos en Cristo apoyaron el golpe militar, su conversión en Cruzada y la implicación sangrienta del clero en la represión y persecución de los rojos. Todo eso es lo que cuenta el libro, un relato estremecedor de denuncia del abuso político de la religión....


Marino Ayerra nació en Lumbier en 1903. El mejor estudiante de Teología de Pamplona, fue profesor y había estado en Roma. Como cura de Alsasua entre 1936 y 1939 fue testigo directo de la represión sufrida allí. Gracias a su intervención se salvaron muchas vidas, dio consuelo a las muchas viudas y huérfanos del pueblo. Don Marino fue uno de los poquísimos clérigos navarros que lucharon en la medida de sus posibilidades por dejar constancia de lo que estaba sucediendo: fue de los pocos que se atrevió a bendecir las fosas, y gracias a ello, y a las largas caminatas que se daba monte arriba, pudo dibujar mapas de los lugares exactos de los enterramientos. Fue denunciado, perseguido, pero la puntilla se la da Pío XII el 16 de abril de 1939:
«Nos dirigimos a vosotros, hijos queridísimos de la católica España, para expresaros nuestra paternal congratulación por el don de la paz y la victoria con que Dios se ha dignado coronar el heroísmo cristiano de vuestra fe y caridad».
Se va a Uruguay, pero deja el sacerdocio a los pocos meses. En Argentina fue peluquero y traductor de latín y griego. Se casó y tuvo dos hijas. Allí escribió sus memorias, No me avergoncé del Evangelio (Buenos Aires, 1958), una de las principales fuentes para conocer el papel desempeñado por la Iglesia Católica en Navarra durante la Guerra Civil. Nunca regresó a España.

«Y ahora resulta que no ya sólo los obispos españoles, sino la Santa Sede ha estado bendiciendo y alentando 'desde sus albores' todo esto... Entonces sí, entonces ya todo se explica. Todo menos las palabras de Cristo. Todo menos lo que estúpidamente he estado predicando toda mi vida yo, por creerlo doctrina evangélica, por creerlo la buena nueva».


Helena Taberna, sobrina del recordado cura de Alsasua, era adolescente cuando leyó sus memorias aún clandestinas, y ya nunca pudo quitarse de la cabeza su historia. Las mujeres del pueblo se le acercaban para agradecerle los favores que su tío había hecho durante la Guerra. Estaba obsesionada con llevar al cine su biografía. En 1995 fue imposible ¡por permisos eclesiásticos!, pero no ha parado hasta lograr ponerla en pie. Encantada que coincida precisamente con este momento histórico—judicial.
Es una historia sobre guerra y religión. Es un homenaje a Don Marino, su tío, y una crítica al papel que jugó la Iglesia durante la Guerra Civil (Hubo dos Iglesias como hubo dos Españas), pero ante todo, para la directora «La Buena Nueva gira en torno a la recuperación de la memoria histórica, desde un punto de vista humano y emocionante. Mi intención no es apuntar a los culpables, sino rendir un recuerdo sanador y poético a los que perdieron la guerra».

«¿No está bastante llorada ya nuestra común y dolorosa tragedia?
No. No lo está. Ni lo estará mientras quienes deben llorar no lloren,
y sus lágrimas de sincera y cristiana contrición no se purguen y se lave la mancha inferida, más que a España, a la Iglesia misma...»
Marino Ayerra

Miguel (Unax Ugalde) es un clérigo que recién llegado de Roma es designado párroco de un pueblo de mayoría socialista dos días antes del golpe militar de 1936: Alzania (en la ficción Alsasua, rodada en Leitza). Desde el inicio de la guerra, el pueblo es ocupado por los falangistas, con la complicidad de los carlistas y la jerarquía eclesiástica. Se suceden los fusilamientos, los cadáveres se amontonan en las cunetas, sus parroquianos se echan al monte y los que quedan viven amenazados. Asombrado primero, después decepcionado e impotente...

La película está basada en hechos históricos, pero no es un documento histórico. No debe, por lo tanto, contrastarse con las investigaciones históricas detalladas sobre la Iglesia católica y su implicación sangrienta en la Guerra Civil. La fuerza que transmiten sus imágenes, sin embargo, la forma de abordar el tema, es extraordinaria y merece ser conocida y debatida. Según muchos testimonios, que Helena Taberna recoge a través de Ayerra, en Navarra fueron los curas quienes iniciaron en muchos casos los preparativos conspiratorios, los primeros en enrolarse en las milicias para secundar la sublevación de los militares contra la República. Helena Taberna recrea esa atmósfera de ardor patriótica y religiosa, con los carlistas alborotados ondeando los banderines del requeté. También era frecuente ver a miembros del clero «con su fusil al hombro, su pistola y su cartuchera sobre la negra sotana», como lo describió Marino Ayerra. Es una imagen propia de la Vieja Castilla, de Alava, pero sobre todo de Navarra, el escenario en que Helena Taberna sitúa su película.
Julián Casanova



La buena nueva (Helena Taberna, 2008) Tráiler.

http://www.labuenanuevapelicula.com/
El cura de Alsasua contra la Santa Cruzada. El País.com.
El nacional-catolicismo, o la Santa Cruzada contra el Evangelio: La buena nueva de Helena Taberna. Jacqueline Cruz.
La buena nueva, algunos curas buenos.