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Friday, December 21, 2012

12 distopías para el fin... del 2012


Distopía.— «utopía negativa» donde la realidad transcurre en términos opuestos a los de una sociedad ideal. Hace referencia a una sociedad ficticia, emplazada en un futuro cercano, donde las consecuencias de la manipulación y el adoctrinamiento masivo —generalmente a cargo de un Estado totalitario— llevan al control absoluto; al condicionamiento o, incluso, al exterminio de sus miembros, bajo una fachada de benevolencia. Wikipedia dixit
La Utopía describe un lugar que no existe: una sociedad ideal que, florece casi siempre en un lugar y una época indeterminados, que crea las infraestructuras sociales, políticas y tecnológicas necesarias para su propio progreso, y que permitan a todos los individuos desarrollarse en libertad. Por otra parte, las sociedades distópicas, tanto en el Cine como en la Literatura, son ficciones que proyectan nuestros miedos y nos advierten de los peligros de un futuro incierto, bien de un modo satírico, bien tomándoselo muy en serio. La diferencia entre «utopía» y «distopía» depende sobre todo del punto de vista del Autor, y también de la percepción de cada lector o espectador, quien lo juzga como algo deseable o indeseable.



Desde Un mundo feliz a 1984

2011: Una distopía feliz
Las dos grandes visiones sobre distopías futuras han sido 1984, de George Orwell, y Un mundo feliz, de Aldous Huxley. (...) quién de los dos escritores tenía razón. ¿Viviríamos dominados, como escribió Orwell, por una vigilancia represiva y un estado de seguridad que utilizaría formas de control brutales y violentas? ¿O, como Huxley imaginó, nos sentiríamos fascinados por el entretenimiento y el espectáculo, cautivos de la tecnología y seducidos por un derroche consumista que envolvería nuestra propia opresión? Pues ha resultado que ambos, Orwell y Huxley, tenían razón. Huxley fue capaz de imaginar la primera fase de nuestra esclavitud. Orwell la segunda.
(...) Estamos pasando de una sociedad donde se nos manipula hábilmente con mentiras e ilusiones a otra donde estamos clara y totalmente controlados. Orwell alertó sobre un mundo donde los libros estarían prohibidos. Huxley advirtió de un mundo donde nadie querría ya leer libros. Orwell alertó sobre un estado de guerra y miedo permanentes. Huxley advirtió de una cultura habitada por un placer vacío de sentido. Orwell avisó acerca de un estado donde todas las conversaciones y pensamientos estaban vigilados y la disidencia brutalmente reprimida. Huxley alertó sobre un estado donde su población sólo se preocupaba por las trivialidades y el cotilleo, sin que le importaran ya ni la verdad ni la información fidedigna. Orwell nos veía asustados y sometidos. Huxley nos veía seducidos y sometidos. Pero estamos descubriendo que Huxley no era más que el preludio de Orwell. Huxley entendía que en ese proceso éramos nosotros los cómplices de nuestra propia esclavitud. Orwell lo interpretaba como esclavitud. Ahora que el Estado corporativo ha dado ya el golpe maestro, nos encontramos desnudos e indefensos. Y estamos empezando a entender, como Karl Marx supo, que el capitalismo sin restricciones y sin reglamentar es una fuerza brutal y revolucionaria que explota a los seres humanos y el medio ambiente hasta agotarlos o destruirlos.
Artículo completo ¡interesantísimo! de Chris Hedges.


Metrópolis (Fritz Lang, 1927)

Adaptación de la novela homónima de Thea von Harbou, esposa de Fritz Lang, y guionista durante su etapa alemana.

Metrópolis, 2026. Ciudad-Estado. Para que una pequeña élite viva feliz, sin preocupaciones, en modernos rascacielos disfrutando de los últimos avances tecnológicos, grupos de obreros en turnos de diez horas trabajan en condiciones de esclavitud para que no se pare jamás la maquinaria. Se da la paradoja que las máquinas están al servicio de los hombres, al mismo tiempo que estos son esclavizados por ellas. Fue la primera película de ciencia-ficción (si no tenemos en cuenta el Viaje a la Luna de Méliès). Se adelanta unos años a las dos grandes obras citadas: Un mundo feliz se publicó en 1932, 1984 en el 49, y ambas bebieron del film de Lang de una u otra forma. Su influencia se extiende hasta los decorados, por ejemplo, de Blade Runner o El quinto elemento; Terminator o Robocop, que le deben mucho a María, el primer robot de la Historia del Cine; incluso Madonna llegó a rendirle homenaje en Express Yourself
Por su parte, Thea von Harbou tuvo muy en cuenta al visionario H.G.Wells a la hora de escribir la novela. Sin embargo, el autor de La máquina del tiempo dijo barbaridades de ella tras verla:
«He visto recientemente la película más tonta que puede imaginarse. Procede de los grandes talleres UFA de Alemania. (...)
La tal película pretende mostrar cómo marcha el mundo. Presenta en turbulento resumen casi todas las tonterías, lugares comunes y trivialidades posibles acerca del progreso mecánico, y muestra el progreso humano en general, servido con una salsa de sentimentalismo completamente peculiar».
No se puede negar cierto batiburrillo ideológico, pero éste queda relegado a un segundo plano por el enorme impacto visual de la película. Metrópolis es una de las tres películas consideradas Patrimonio de la Humanidad. Como Los olvidados de Luis Buñuel, que se hizo director de cine por admiración al trabajo de Lang:
«Metrópolis no es un filme único.
Son dos filmes pegados por el vientre con necesidades espirituales divergentes, de un extremado antagonismo. Aquellos que consideran el cine como un discreto narrador de historias, sufrirán una honda decepción. Lo que allí se nos cuenta es trivial, ampuloso, pedantesco, de un trasnochado romanticismo. Pero si a la anécdota preferimos el fondo plástico-fotogénico del film, entonces colmará todas las medidas, nos asombrará como el más asombroso libro de imágenes que se ha compuesto».

Fritz Lang fue el primer asombrado de la capacidad profética de su ex-esposa. Su visión del futuro coincidió bastante con la evolución política de la sociedad. La impresión que le provocó su primer viaje en 1924 a la ciudad de los rascacielos le dio la idea de la película. Metrópolis se parece a Nueva York, pero lo que realmente le marcó fue el trayecto en trasatlántico durante los siete días que duró el viaje: era como una ciudad flotante, con diversos pisos separados según clases sociales: mientras las damas y señores estaban en cubierta, las clases bajas iban ocupando los pisos inferiores, hasta llegar a la sala de máquinas donde los obreros tenían que manejar enormes calderas de vapor.
Fritz Lang: «La tesis principal era de la señora Von Harbou, pero yo soy responsable al menos del cincuenta por ciento, porque yo hice la película. En aquella época, no estaba tan concienciado políticamente como ahora. No se puede hacer una película social diciendo que “entre el cerebro y el músculo debe mediar el corazón” ...Quiero decir que, realmente, es un cuento. A mí lo que de verdad me interesaban eran las máquinas.

http://lafilmotecadesantjoan.blogspot/Metrópolis-de-Fritz-Lang.
http://www.ciencia-ficcion.com/pelis/pmetropol.



Blade Runner (Ridley Scott, 1982)

Basada en la novela de Phillip K. Dick, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, 1968. Precursora de lo que se ha llamado Cyberpunk.

A principios del siglo XXI, la Tyrell Corporation desarrolló
un nuevo tipo de robot llamado Nexus -un ser virtualmente idéntico al hombre- y conocido como Replicante. Los replicantes Nexus 6 eran superiores en fuerza y agilidad, y al menos iguales en inteligencia, a los ingenieros de genética que los crearon. En el espacio exterior, los replicantes fueron usados como trabajadores esclavos, en la arriesgada exploración y colonización de otros planetas. Después de la sangrienta rebelión de un equipo de combate de Nexus 6 en una colonia sideral, los replicantes fueron declarados proscritos en la tierra bajo pena de muerte. Brigadas de policía especiales con el nombre de unidades de Blade Runners tenían ordenes de tirar a matar al ver a cualquier replicante invasor. A esto no se le llamó ejecución, se le llamo retiro.
Los Ángeles, Noviembre 2019.

“Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad, cerca de la puerta Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”.



V de Vendetta (James McTeigue, 2006)

Adaptación al cine de la serie de comics (hoy, novela gráfica) V for Vendetta,
escrita por Allan Moore en los años 80.


Londres, hacia el 2030... Gran Bretaña ha sustituido la Monarquía por un Régimen fascista. Triunfo de la sociedad orwelliana: un gobierno opresor que crea pandemias en laboratorios, que manipula la información de los mass-media, o construye campos de concentración para exterminar a los "no deseados": homosexuales, emigrantes, musulmanes, y disidentes en general. De este caos surge "V", mitad Zorro, mitad Fantasma de la Opera, que sabotea la TV estatal para instar a la gente a la rebelión, un llamamiento a la desobediencia civil. Desde el Gobierno le llamarán terrorista, pero la gente anda muy necesitada de héroes, y su máscara se ha convertido ya en un icono de nuestros tiempos. Allan Moore, que participó en el guión, se desentendió cuando no respetaron su intención inicial de confrontar dos ideas políticas extremas como el fascismo y el anarquismo.

No es casual que John Hurt, el pobre Winston Smith en 1984, confinado en la Habitación 101 y vigilado constantemente por el Gran Hermano, interprete al reverso de este en V de Vendetta: el Tirano Adam Sutler, líder de Fuego Nórdico, omnipresente en los televisores.




The Wall (Alan Parker, 1982)



Fahrenheit 451 (François Truffaut, 1966)

Basada en la novela del mismo título, Ray Bradbury, publicada en 1953.

En un tiempo y un lugar indeterminados. Los bomberos aquí no tienen mangueras, llevan lanzallamas. Su misión es quemar todos los libros que aún algunos esconden y se resisten a entregar. Leer está prohibido (por el bien común) para evitar preocupaciones, los libros hacen pensar a cada uno diferente (rompe la igualdad). La Televisión, a la que dedican por cierto la mayor parte del tiempo de su ocio, es mucho más "democrática". Ray Bradbury quería denunciar con esta historia la severa censura estatal de los EEUU, o la quema de libros en la Alemania Nazi, y la alienación que generan los mass-media. Montag (Oskar Werner) es un bombero riguroso con el cumplimiento de la Ley, que cambiará su visión de las cosas al conocer a Clarisse (Julie Christie), una joven que procede de una familia "antisocial" sólo por el mero hecho de pensar. Ella le hablará por primera vez del Bosque de los Hombres-Libro: allí viven miembros de la Resistencia que han logrado huir, con la tarea de aprenderse de memoria un libro (pierden su nombre, lo cambian por el título de la obra y su autor) con el fin de ir difundiéndolo oralmente hasta el día que los libros dejen de estar prohibidos.



Cuando el destino nos alcance (Richard Fleischer, 1973)

Título original: Soylent Green.
Basada en la novela ¡Hagan sitio!, ¡hagan sitio! de Harry Harrison, 1966.


Nueva York, 2022. Población, 40 millones de habitantes. No cabe ni un alma más en la ciudad. La gente duerme hacinada donde puede, tiene que subvivir a base de agua en garrafones y, como único alimento, galletitas de colores fabricadas por la todopoderosa compañía Soylent, que está empezando a comercializar Soylent Green, "un producto derivado del plancton vegetal", según reza la publicidad. La historia comienza con el asesinato de uno de sus altos ejecutivos (Joseph Cotten), lo que permite al policía encargado del caso (Charlton Heston) descubrir que existe una pequeña élite que disfruta de lujos como ducha caliente y que come carne y vedura. Mi momento favorito es cuando Edward G.Robinson, su viejo compañero de habitación que nació antes de la catástrofe ecológica, se echa a llorar ante un trozo de carne de buey: “¡Lo ves!, ¡ves como era verdad que existían cosas así!”. Después de la gran comilona y descubrir la verdad se retirará a «El Hogar», que puede parecer una Residencia si nos atenemos al nombre, pero que se trata en realidad del método más eficaz de eutanasia limpia, legal, y subvencionada por el Estado.



La fuga de Logan (Michael Anderson, 1976)

Basada en la novela Logan's Run,
de William F.Nolan y George Clayton Johnson, publicada en 1967.


No obstante, para el 2247 ya habremos solucionado el problema de la Superpoblación creando una sociedad “perfecta”, siguiendo la estela del modelo que imaginó Aldous Huxley en Un mundo feliz, una sociedad hedonista en la que el sexo es el nuevo soma, los robots nos han liberado de la reproducción, y puedes ponerte el pelo y la sonrisa de Farrah Fawcett-Majors al instante. Sólo hay una pega, que todos los habitantes de esta "arcadia feliz" tienen que morir el día que cumplen 30 años (21 en la novela). Una sociedad eternamente joven. Sólo hay una salida para el inevitable final: el Carrusel: una especie de Circo Romano al que todos acuden con la esperanza de lograr la “regeneración” (Hay rumores de gente que lo ha conseguido). Pero tan sólo es una farsa, un mero espectáculo para las masas del que sólo se puede salir desintegrado. Logan5 es un policía encargado de dar caza a aquellos que intentan escapar del Carrusel, pero tampoco él dispone de mucho tiempo. Ha escuchado hablar de un lugar fuera de la ciudad, en el desierto, al que llaman Santuario donde dicen que vive gente vieja y sabía.
Me encantaba la serie de TV de los 70. Quizá el paso del tiempo no ha tratado demasiado bien la película, lo pop tiene ahora un regusto kitsch, pero probablemente esto es también parte de su encanto. Se estaba preparando una nueva versión con el director de Drive. Sin Ryan Gosling, que lamentablemente se ha caído del proyecto.




Wall-E (Andrew Stanton, 2008)



Doce monos (Terry Gilliam, 1995)

Toma como punto de partida la pelicula francesa, La Jetée, 1962, de Chris Marker.

Filadelfia, 2035. En 1997, cinco mil millones de personas mueren en la Tierra a causa de un virus letal: los supervivientes tienen que abandonar la superficie del planeta y se ven obligados a vivir en el subsuelo: los animales, una vez más, reinan en el mundo. Regresar al futuro o al pasado, lo sabemos por el Cine, puede tener terribles consecuencias. Bruce Willis, en prisión por un crimen cometido en el pasado, es elegido "voluntario" para viajar hasta 1996 en una misión especial: obtener información relevante sobre el virus antes de que se declare la pandemia. Todo parece muy confuso. Y el Ejército de los Doce Monos, presunto culpable, puede que sólo sea fruto (drogas, locura, viajes en el tiempo) de su imaginación. Mi escena favorita no es el momento Zoo, sino el homenaje a Vértigo con la música de Herrmann, que recuerdo como algo sublime. Brad Pitt ganó un Globo de Oro, incluso mejor, empezaron a tomarle en serio como actor.



Días extraños (Kathryn Bigelow, 1995)

Guión original de Kathryn Bigelow y, su marido y productor de entonces, James Cameron.

Los Ángeles, 30 de diciembre de 1999. La gente anda enganchada como loca al SQUID, una máquina que permite vivir como propios recuerdos grabados por otros: sus emociones, experiencias vividas... Ralph Fiennes es un ex-policía que trapichea con esta nueva tecnología. El mismo revive una y otra vez los discos grabados que guarda de su ex-novia (Juliette Lewis). Mientras tanto la ciudad apura las últimas horas del milenio con una caótica fiesta ininterrumpida. El asesinato de «Jerico», un famoso rapero que llama a la rebelión civil, sirve de catarsis para que todo estalle. Como en el "Salvaje Oeste", pero los pistoleros son policías. Sólo las limusinas parecen un lugar seguro (como en la reciente Cosmópolis de Cronenberg), conducida por la estupenda Angela Basset, la mejor guardaespaldas posible para un ambiente tan hostil. Pasó sin pena ni gloria en el momento de su estreno. Hoy es una película de culto. Es un espejo en el que podemos vernos reflejados...



La Naranja Mecánica (Stanley Kubrick, 1971)

Basada en la novela homónima de Anthony Burgess, 1962.

Londres, 1995. Alex y sus «drugos» pierden el mucho tiempo que tienen en el Moloko Bar colocándose con leche+plus mientras escuchan Beethoven. Su idea de la diversión consiste en violar a mujeres, pelearse con bandas rivales, o propinar una paliza a un indigente al ritmo de Singin' in the Rain. Aunque presentada como un futuro distópico, tanto la novela como el film reflejan los problemas y los miedos a los que se enfrentaba la decadente Inglaterra durante los 60: desempleo masivo, crisis de valores, violencia gratuita, abuso de drogas... La novela surge de un hecho real, la propia esposa de Burgess fue atacada salvajemente en Londres durante la Segunda Guerra Mundial: cuatro soldados (aliados) le robaron, violaron, y le dieron una paliza que le provocó un aborto.
Tiene escenas ultraviolentas, pero no es menos violenta la Técnica de Ludovico (una técnica ficticia basada en los perritos de Pavlov), que era una crítica a los perversos métodos del Estado para combatir la delincuencia. Violencia se paga con violencia. Numerosas interpretaciones, incluso contradictorias. En el momento de su estreno el film fue acusado de hacer apología de la violencia. La presión de la opinión pública fue tan grande que el propio Kubrick prohibió su exhibición en Gran Bretaña.



(Continuará...)
...porque parece que los Mayas se han equivocado.

Hijos de los hombres (Alfonso Cuarón, 2006)

Basada en la novela homónima, The Children of Men de P.D.James, 1992.


El Planeta de los Simios (Franklin J.Schaffner, 1968)

Basada en la novela homónima de Pierre Boulle, del mismo año.



“este mundo, con todos sus detalles,
hasta los más minúsculos, ha sido elaborado y aniquilado, y será elaborado
y aniquilado: infinitamente”
David Hume, hace más de 200 años.



Nick Cave — (I'll Love You) Till the End of the World
Hasta el fin del mundo (Wim Wenders, 1991)

Thursday, November 01, 2012


Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.

luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era un océano
la muerte solamente
una palabra

ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en los cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.

ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.
Mario Benedetti


“Hubieras gozado más de la vida despreocupándote de la eternidad.
En este último instante, goza al menos del prodigio de vivir en
la realidad tangible antes de caer en la nada”
Ingmar Bergman. El séptimo Sello.



Los Sueños De Ulma (Leonor Watling, 2012)

Thursday, February 12, 2009

pequeños papeles, Grandes Actrices

The Women, George Cukor, 1939

Desperdigados por los rincones de la acción, perdidos a veces en una esquina del fotograma, protagonistas de algunos planos ocasionales o interlocutores privilegiados de la estrella en secuencias de tránsito, los actores secundarios son casi siempre una presencia subsidiaria dentro del encuadre y, a pesar de esto, provocan a veces destellos de luz que iluminan la secuencia, que inyectan un hálito de vida dentro de un plano, que facilitan la transición del drama a la comedia, y viceversa...
Carlos F.Heredero

Norma Desmond ya sospechaba que el primer plano era el reino de las rutilantes estrellas del star-system del Hollywood dorado: All right, Mr. DeMille, I'm ready for my close up, pero eran las actrices de reparto quienes dominaban durante el plano general. No tenían que ser guapas ni glamourosas según los rígidos cánones de la época, estaban allí para dar la réplica a Margo Channing (Celeste Holm, como la amiga), Scarlett O'Hara (Hattie McDaniel, como la Mummy), o a Vienna (Mercedes McCambridge, su enemiga más encarnizada). En inglés, Supporting Players: es decir, quienes apoyan, colaboran o refuerzan las acciones de l@s protagonistas; o por el contrario, quienes tenían una función antagónica respecto a la estrella; o en otras ocasiones, la mera representación de un arquetipo.
Estas son en mi modesta opinión algunas de las que fueron las más grandes en los papeles más pequeños. Personajes inmortales. A todas ellas se las conocía como las roba-escenas. Secundarias de lujo en la época dorada de Hollywood.


Thelma Ritter, la cómplice perfecta en Rear Window

Thelma Ritter. Ella sí que fue la auténtica ladrona de escenas. Una película con ella dentro siempre me gusta mucho más. Mi preferida: la entrometida asistenta de James Stewart en La ventana indiscreta. Nunca consiguió un Oscar, aunque fue nominada hasta seis veces, entre ellas por El hombre de Alcatraz, Confidencias de medianoche o la inolvidable criada de Bette Davis en Eva al desnudo. Además, fue la amiga y confidente de Marilyn Monroe en Vidas Rebeldes.

Airport, 1970

Tan sólo nueve personas han logrado los cuatro grandes premios del american showbusiness, con lo que puede resultar irónico incluir a Helen Hayes en este grupo: ganó dos Oscars, dos Tonys (conocida como la primera dama del teatro norteamericano), un Emmy, y hasta un Grammy... Fue pareja de Gary Cooper en Adiós a las armas, el año que recibía su primer premio de la Academia como mejor actriz por El pecado de Madelon Claudet. Desde 1935, centrada en el teatro, no regresa al cine hasta 1956, como la abuela de Anastasia, la emperatriz rusa Maria Feodorovna. Y otra larga ausencia de la pantalla hasta Aeropuerto. Seguro que la recordáis como la dulce viejecita que viaja de polizón de avión en avión por puro aburrimiento. Por esta interpretación obtuvo su segundo Oscar, y una mención especial en esta entrada.
Además, le debemos también el haber introducido en el mundo del cine a su amiga Agnes Moorehead, quien se inició de la mano de otro debutante, Orson Welles, en Ciudadano Kane. Gracias a su siguiente película, El cuarto mandamiento, obtiene la primera de sus cuatro candidaturas al Oscar. También fue nominada, sin éxito, por La Señora Parkington, Belinda y Canción de cuna para un cadáver. A pesar de su extensa filmografía, será recordada sobre todo como la bruja más pop de la Historia de la TV, la bruja Endora que interpretó desde 1964 a 1972 en la serie Embrujada. Otros títulos emblemáticos son: Jane Eyre, la amiga de Jane Wyman en Obsesión y Sólo el cielo lo sabe, ambas de Douglas Sirk, la directora de una cárcel de mujeres en Sin remisión, o la película considerada como maldita, El conquistador, debido a que gran parte del equipo
de rodaje fue muriendo de cáncer durante los años posteriores.
Una sorprendente historia que tiene todo un post.

Agnes Moorehead como Endora

Caged, John Cromwell, 1950

En Sin remisión también estaba Hope Emerson, otro rostro muy familiar, actriz de carácter nominada al Oscar por esta "inolvidable" sádica funcionaria de prisiones, rodeada de tías todo el santo día, que hacía la vida insoportable a Eleanor Parker y el resto de reclusas. A la Emerson también la recordaréis como la mujer forzuda que hacía volar por los aires a Spencer Tracy en La costilla de Adán, y como una de las novias más activas de la Caravana de mujeres.








Jo Van Fleet, otra gran dama del teatro que se estrena en la pantalla grande como madre de James Dean en Al este del edén, un personaje que le dio el Oscar como mejor actriz de reparto. Tardamos en ver su cara, siempre oculta, y lo haremos al mismo tiempo que su propio hijo. El gran momentazo: cuando jimmy le pide que se quite los guantes y le enseñe las manos.

Mildred Natwick es un rostro familiar en el cine de John Ford y Alfred Hitchcock. El director irlandés, que le dio su primera oportunidad en Hombres intrépidos, contó con ella en varios de sus films: 3 Godfathers, El hombre tranquilo. Consiguió su única nominación al Oscar por Descalzos en el parque, donde interpretaba a la madre de Jane Fonda. Su última aparición en la pantalla fue en Las amistades peligrosas, como la entrañable Madame de Rosemonde, la tía favorita del Vizconde de Valmont.

Elsa Lanchester
y Una O'Connor: coincidieron
al menos hasta tres veces en el mismo film: en La novia de Frankenstein, de su amigo James Whale, David Copperfield de George Cukor, y Testigo de Cargo, de Billy Wilder, que fue la última película de Una, y con la que Elsa lograba su segunda nominación al Oscar, junto a su marido (de conveniencia), el "excesivo" Charles Laughton.












¿y nadie echó de menos a Judith Anderson,
el ama de llaves de Rebecca, y la pesadilla de Joan Fontaine?
A Mrs. Danvers la dejaremos para un futuro post sobre los personajes más armarizados del cine clásico, ...o los que inspiran más terror. Un personaje tan potente que nos hace olvidar que también aparecía en Laura, Los Diez Mandamientos, o Un hombre llamado caballo, era una de los Diez negritos, la reina Herodias en Salomé, o la madre de Paul Newman en La gata sobre el tejado de zinc, e incluso participa en uno de los films de la serie Star Treck.



Hay otros personajes secundarios inolvidables en la Historia del Cine, pero en ningún caso puede decirse que fueran exactamente interpretados por actrices de reparto:

Lilian Gish como el hada madrina de los niños de La noche del cazador. En Duelo al Sol fue la sufrida esposa de Lionel Barrymore y madre del clan. Pura Historia del Cine: desde Griffith y el Nacimiento de una nación hasta Las ballenas de agosto, su último trabajo junto a Bette Davis.

Gloria Grahame en Los Sobornados. Consiguió el Oscar por la esposa del guionista de Cautivos del mal, pero ningún personaje tan emblemático como Debbie, la chica del gángster a quien le desfiguran la cara con café hirviendo. Ya era
una chica "mala" en ¡Qué bello es vivir!.

Shelley Winters también estaba en La noche del cazador, y en tantas... dos Oscars: Un retazo azul, El diario de Ana Frank; pero si tengo que elegir sólo una interpretación, ninguna tan emocionante como la ex-nadadora de La aventura del Poseidón. Fue la abuela de Roseanne.

Vanessa Redgrave en Julia, la mejor amiga de la escritora Lilian Hellman, como una intelectual judía
y comunista comprometida con la Resistencia y la lucha en contra los Nazis. Una actriz todoterreno que, en el otro extremo, también fue la matriarca conservadora de Regreso a Howards End.



Próximamente.- Ellos.

Thursday, May 15, 2008

Los sobornados (The Big Heat)


Creía que hablaría de Los Sobornados el día que le dedicase un post a mi venerada Gloria Grahame, una de las secundarias de lujo del cine clásico, que estuvo casada con Nicholas Ray, cuatro años y dos películas, ganó un Oscar por Cautivos del mal, y fue la memorable Violeta de ¡Qué bello es vivir!. La Grahame ocupa un lugar destacado en mi galería de actrices favoritas por este personaje, y por Deseos Humanos, la otra ocasión que coincidió con G.Ford y F.Lang.
Pero de nuevo, al leer la prensa, he recordado esta semana a Fritz Lang, y concretamente esta película; eso, o vomitar del asquito que me han producido noticias como esta. Aunque era austríaco, y llegó a Hollywood huyendo de la convulsa Europa, está considerado como uno de los cronistas más lúcidos de la sociedad norteamericana de su tiempo. Desde Furia hasta Mientras Nueva York duerme, a través de las claves del cine de gángsters y del cine negro, hace una radiografía demoledora de la sociedad de la época, que como hemos podido comprobar sigue muy vigente en la actualidad. Algunas investigaciones de la época habían revelado a la opinión pública la existencia de mafias que pagaban grandes cantidades de dinero a policías para que permanecieran callados. La corrupción policial era un tema que preocupaba a la sociedad, y así aparece como una constante en el cine de los años 50, convirtiéndose en sí mismo casi en un sub-género.


La acción se sitúa en 1952 en una imaginaria ciudad de los EEUU. Dave Bannion es un honrado sargento de policía con una idílica familia que está investigando el improbable suicidio de su compañero. Al informar al Jefe de la Policía de sus sospechas -...que no se trataba de un suicidio, que Tom Duncan estaba siendo sobornado por Mike Lagana, el Rey del Hampa- se le ordena que deje de hacer preguntas y dé el caso por cerrado. Una visita a la viuda del policía es el desencadenante de la historia: una llamada, una orden quebrantada, y Katie, su dulce esposa, es asesinada por una bomba dirigida contra él. Lang intenta deliberadamente, desde el principio y siempre que es posible, que coincidan el punto de vista de la cámara y del espectador, hasta el extremo de que vemos como el protagonista ve arder a su esposa en el interior de su coche sin poder hacer nada, del mismo modo que nosotros no podemos hacer nada desde nuestra butaca. A partir de este momento, y a pesar de tratarse de Glenn Ford, la identificación con el héroe es total: los espectadores nos hemos puesto ya en su lugar, y le acompañaremos en este periplo contra la corrupción y la delincuencia organizada; corrupción que atraviesa todos los estamentos sociales, desde los más bajos a los más altos, públicos y privados.
La mafia queda representada por tres personas: Mike Lagana, el multimillonario de apariencia respetable que lo dirige todo, Vince Stone, el sádico jefe de los gángsters, que apaga cigarros en las manos de las chicas, y Larry, cabeza visible de los matones de Vince, encargado de poner la dinamita en el coche. Del lado de La Ley, en la otra cara de la misma moneda: la Policía, representada por el superior de Bannion, la viuda de Duncan, que tiene una carta incriminatoria de su marido que destaparía toda la red de corrupción montada, y el resto de sus compañeros, que abandonan la protección policial de su hija tras una llamada de Lagana.


He sido pobre y he sido rica,
y, créeme, es mucho mejor ser rica

Mención especial merece el personaje de Debbie Marsh (Gloria Grahame), que al principio se sitúa en el lado oscuro como la chica del matón Vince Stone (Lee Marvin), y que se revela como la verdadera protagonista del film al ayudar a Dave Bannion (Glenn Ford) a atrapar a los malos. Si Bannion actúa no se sabe muy bien si por venganza o por el deseo de hacer justicia, en su caso está claro que lo que le mueve es el deseo de venganza. En una de las escenas más emblemáticas de la historia del cine, parodiada hasta la saciedad, Stone, al enterarse de que su amante ha estado insinuándose a Bannion le arroja café hirviendo desfigurándole totalmente la cara.
La ambigüedad moral de Lang, presente en toda su filmografía, no podía faltar en esta obra. Mientras que Bannion intenta resolver todos los conflictos sin mancharse las manos, manteniéndose siempre dentro de los márgenes de la Ley, lo único que consigue es que todo aquel a quien se acerca acabe muriendo (o con la cara destrozada); Debbie, que parecía destinada a ser una mera comparsa del matón, tendrá un papel crucial en el desenlace, es la que terminará haciendo el trabajo sucio: Bannion no puede hacerlo porque se convertiría en lo mismo contra lo que lucha, sin embargo Debbie no se lo piensa dos veces, llega donde éste no se atreve, y termina sacrificándose (no voy a desvelar más), logrando destapar el pastel.


Ya sé aquello de que la realidad supera a la ficción. Pero hay muchas coincidencias entre Debbie y las prostitutas rumanas, chantajeadas, extorsionadas y sodomizadas por estos guardianes de la seguridad de los ciudadanos de bien. Debbie simboliza a todas ellas, pasa de ser el último mono de la jerarquía a ser la auténtica protagonista de la función, al aportar las pruebas que llevarán a Lagana, Stone y al Comisario de Policía ante la Justicia. Debbie es igual que todas esas valientes prostitutas a las que hay que agradecer que, con su denuncia, se haya destapado por fin las cloacas que ha soportado demasiado tiempo esta ciudad sin ley, la ley del silencio, anestesiada por la corrupción y el miedo a esta banda de pistoleros pagada con el dinero de todos.

Monday, March 31, 2008

Furia

El hombre se adentra en la multitud
por ahogar el clamor de su propio silencio

Rabindranath Tagore



Las masas pierden consciencia cuando están juntas, se convierten en turbas, y ya no tienen consciencia personal. Cosas que ocurren durante un tumulto son la expresión de un sentimiento de masa, ya no son el sentimiento de individuos.




Cada vez que ocurren sucesos como estos de Huelva (o estos): o los continuos casos de violencia en el fútbol cada domingo, o el fuenteovejuna, todos a una, de un pueblo de Badajoz contra una familia conflictiva, o según nos cuenta Norvek, contra los emos en Querétaro y otras ciudades de México, animados desde la red y los mass-media -en el siglo XIX había trenes especiales con dirección a linchamientos, en algunos pueblos tenían lugares específicos para ello y los periódicos los anunciaban con antelación; los espectadores podían comprar fotografías de los cuerpos de las víctimas y otros macabros recuerdos; ...hoy son los vídeos más vistos en Youtube-, y con 'razones' como que "ocupan el/nuestro espacio público" o "parecen más niñas que niños", etc, etc... cada vez que ocurre algo de esto me acuerdo de Furia, la primera película americana de Fritz Lang, que como casi todas las suyas es una obra maestra.
El tema de la masa y sus reacciones no es la primera vez que aparecía en el cine de Lang, era algo que le preocupaba, y que ya estaba presente en M, el vampiro de Dusseldorf, o en la masa alienada de Metrópolis. Cuando se deja de ser uno para convertirse en masa: en el linchamiento la gente muestra su lado más irracional, su verdadera cara, sin máscaras. La conmoción que experimenta la sociedad ante un caso concreto por muy grave que sea no justifica el linchamiento en ninguno de los casos. Un forastero de paso en la ciudad es detenido y encarcelado por un secuestro que no ha cometido. La gente del pueblo enfurecida se ha transformado en una masa incontrolada que se dirige a la prisión con piedras y antorchas para darle fuego. Lang, como nuestro protagonista, era un extranjero que salió huyendo del régimen nazi que se avecinaba y que había iniciado ya la persecución a los judíos, para llegar a un país en el que era sospechoso de comunista, y al que tardaron en aceptar en Hollywood: linchamientos por motivos racistas, o también por motivos políticos. Pero lo que parecía una película sobre el linchamiento y el comportamiento de la masa, va transformándose en la historia de una venganza. Spencer Tracy, a quien creemos muerto, consigue salvarse del fuego y esconderse, donde preparará su lenta e igualmente cruel venganza.



Furia es una película muy importante desde un punto de vista social (el linchamiento popular frente al linchamiento legal, la venganza espontánea de la masa iracunda frente a la venganza personal, meditada y razonada, ...el discurso del film es mucho más ambiguo que el que sugiere el final impuesto por los estudios donde triunfan el arrepentimiento y perdón, el poder del amor y el sistema judicial), histórico (la presentación de una filmación como prueba determinante en el juicio tuvo que ser estudiada antes de incluirse porque no era una práctica de la justicia norteamericana, ...hasta ese mismo momento), e incluso formal (es curioso lo anterior, porque esa imposible filmación, además editada y montada, sólo demostraría que la realidad no es más que una re-construcción subjetiva).
Fritz Lang fue precursor (antes que los propios norteamericanos) en hablar sutilmente de las miserias y las contradicciones de una sociedad a la que se le llenaba la boca al pronunciar la palabra democracy. En su siguiente película, Sólo se vive una vez, con un espléndido Henry Fonda, abordaría el tema de la pena de muerte.