Monday, March 12, 2007

Inland Empire


"Inland Empire is about a woman in trouble,
and it's a mystery, and that's all
I want to say about it"

David Lynch

Aún no estoy seguro si he visto la historia de una prostituta polaca que llora mientra ve en la TV una película sobre el rodaje de una película; o la historia de Nikki Grace (la GRAN Laura Dern), una actriz de Hollywood retirada porque se casó con un millonario, y que regresa a la gran pantalla con un proyecto que es en realidad el remake de una película maldita que no llegó a terminarse porque sus protagonistas murieron en extrañas circunstancias.


Presumía de conocer bien el cine de David Lynch: Blue Velvet es una de mis películas favoritas, y no podré olvidar la impresión que me causó Carretera Perdida, y la sesión de cine-forum posterior con un amigo, lápiz y papel intentando desentrañar la estructura redonda, casi matemática, de la película. Por eso siempre estoy en desacuerdo con aquellos que dicen que su cine no hay que comprenderlo, que hay que dejarse llevar por las potentes imágenes. Me resisto a creer que en el cine de David Lynch las imágenes sean arbitrarias, gratuítas, todo tiene un sentido particular, muy personal, el de este artista visionario, pero ese sentido hay que buscarlo, hay que descifrarlo. La estructura presentación-nudo-desenlace ya no sirve para acercarse a su cine. Por esto, mi frustración de no haber entendido aún Mullholand Drive, que veo las piezas del puzzle pero soy incapaz de encajarlas.


"La comprensión es una abstración que proviene de la intuición".
"Es una obra abstracta que quiere hablar de la intuición del espectador: algo que no es sólo racional ni emotivo, pero en lo cual el intelecto y las emociones se integran recíprocamente. Además, no tenemos un camino, sino varios recorridos interiores diferentes. El filme habla de los recorridos interiores de una mujer que tiene motivos para estar preocupada"
David Lynch

El lynchamiento en esta ocasión ha sido brutal, incluso muchos seguidores han abandonado el barco: que se ha vuelto loco, que ha perdido el rumbo, que nada de lo que se ve tiene ni pies ni cabeza (de conejo). El mismo David Lynch presume de haber realizado la película como un cuadro abstracto, un trabajo experimental sin guión: el guión se cambiaba minutos antes de rodar, y luego otro tanto, en el montaje (donde pienso que como creador construye finalmente el discurso, da sentido a las imágenes captadas un poco con intención y con mucha intuición).
He de confesar que también pensé por momentos en que me estaban tomando el pelo (los maravillosos créditos finales con voz de Nina Simone son arriesgadísimos, no hay clausura del relato, si es que alguna vez lo hubo), y que definitivamente se le había ido la olla (hay suficientes ejemplos para justificarlo en espectadores no iniciados en el universo lynchiano); pero entonces, por qué hay imágenes que no se me quitan de la cabeza después de dos días, que me vienen una y otra vez, pequeñas pistas que como piezas de un puzzle buscan que alguien las ordene para dar sentido a todo lo que ví.
Desde luego es la propuesta más radical y más interesante (probablemente) que se puede encontrar en la cartelera actual. Será una película fundamental en el conjunto de su obra, tan decisiva como su obra maestra, Terciopelo Azul. Goddard puede estar tranquilo: con gente como Lynch el cine no ha muerto, la investigación en el lenguaje cinematográfico es posible y continúa. Ha nacido el cine del siglo XXI. Homenaje a Orson Welles en el plano de NO TRESSPASSING, (se ve en el tráiler), un guiño muy pertinente puesto que vamos a traspasar una frontera nueva, desconocida, trasgresora, como lo fue en su día Ciudadano Kane. De nosotros depende si queremos acompañar a Laura Dern en este fascinante viaje por ese Imperio Interior del subconsciente. La influencia de Buñuel y Hitchcock es evidente, pero David Lynch da un paso más allá intentando representar físicamente el subconsciente a lo largo de pasillos, habitaciones, escaleras, espejos... todo muy freudiano. Nietzsche, Hopper y Bacon (sus constantes referentes pictóricos), Beckett (la sitcom de los conejitos parece sacada de Esperando a Godot)... seguramente muchas otras influencias se me escapan ...si habéis reconocido otros guiños, compartidlos, por favor.

"Lynch cumple, finalmente, el sueño de los surrealistas: lograr que el inconsciente doblegue de una vez por todas a la narrativa convencional. Aquí está la primera obra maestra del poscine."
Jordi Costa, El País


David Lynch CREO que intenta reflexionar sobre qué es el cine y para qué sirve, sobre la narratividad cinematográfica (la novela decimonónica base del relato cinematográfico desde Griffith tiene sus días contados): sobre el material que se utiliza (habla maravillas de las ventajas del formato digital y usado con criterios creativos aunque sus detractores aducen un factor económico): sobre el oficio del actor, el reencuentro del actor con la génesis de su papel (rol), su desdoblamiento en la búsqueda y conflicto con el personaje que está interpretando: y al mismo tiempo, nos hace cuestionar nuestro actitud pequeño-burguesa como espectadores a la hora de ver una película. Meta metacinematográfico: tres veces metacinematográfico, o como decía aquella canción de Luis Eduardo Aute "...porque todo en la vida es cine, y los sueños cine son". Inland Empire no es para espectadores pasivos devoradores de palomitas: nos exige tomar una actitud activa ante lo que vemos y experimentamos, (en este sentido podría considerarse una vuelta a los primitivos, Lumiére, Mélies, y la re-acción de los primeros espectadores ante unas imágenes que se movían delante de una sábana blanca), continúa un camino inexplorado que abrieron Buñuel y Dalí con Un perro andaluz. Influencia que ya se apreciaba en Cabeza Borradora. Es una película que encantaría a Buñuel, a Dalí, y a los surrealistas en general, porque más que nunca el subconsciente se hace presente.
Creo que nunca me va a venir mejor el leit-motive de este blog: nada es objetivo porque no somos objetos, somos sujetos leyendo un texto cinematográfico, por lo tanto la lectura será subjetiva.


La vida es como un gran escenario donde todos somos actores. También en la vida detrás de cada puerta hay un nuevo decorado, un rol distinto que interpretar según las circunstancias, aunque mantengamos algunas características esenciales somos distintos dependiendo de los actores con los que nos inter-relacionemos. Tampoco nuestro pensamiento es líneal, todos somos un poco bipolares, con cajones independientes, recovecos, rincones oscuros, grietas.
Lynch nos anima a que nos impliquemos en las historias que se le ocurren en su calenturienta imaginación, más que nunca nos pide que recorramos nuestros propios pasillos y puertas interiores, que seamos nosotros mismos los que construyamos el sentido entablando un diálogo con nuestro subconsciente, un recorrido por nuestros deseos, nuestros sueños (pesadillas), nuestros sentimientos, nuestros miedos, nuestros tabús.


Algunas cosas que he leído en internet sobre la película que me han gustado:

"No es posible (pero tampoco prudente, ni conveniente) resumir esta historia de desdoblamientos, realidades paralelas, caídas existenciales, películas malditas, maldiciones gitanas, adulterios, putas, purgatorios, conejos beckettianos e hipnotizadores enigmáticos: Inland Empire es un viaje hacia abajo, el calvario de una Alicia descendiendo la escalera de caracol de un interminable ataque de pánico, un camino a Oz sin sendero de baldosas amarillas, una propuesta radical que demana ser experimentada antes que diseccionada (o advertida)".
Jordi Costa, Fotogramas

"La vida es redonda, como lo es la última película de David Lynch. Un mecanismo de relojería perfecto, que funciona como un compendio de muñecas rusas perfectamente separadas y que por lo tanto pueden ser perfectamente unidas. El sueño del absurdo hecho realidad en bellísimas imagenes digitales. La película se deconstruye, se niega se podría decir, para trascender hacia un universo mitológico y esférico como un disco de vinilo con un solo surco y que inevitablemente lleva hacia el ''imperio interior''(Inland Empire).
Ver Inland Empire no es sólo sentarse para ver una película como convencionalmente se conoce. El cine analógico está muriendo y Lynch lo profetiza en esta monumental obra de tres horas de duración. Su larga duración descansa. No hay argumento, no hay película. Hay ensayo del instante. No sólo hay que ver, hay que mirar. Nos encontramos ante una obra total. El tiempo será el encargado de encumbrar esta ''pequeña maravilla''. Bienvenidos al nuevo cine".

13 comments:

Miguel Cane said...

Fascinante, fascinante...

...te contaré que la vi en diciembre pasado (el 23) en un cine pequeño de San Francisco.

Cuando entré, hacía un sol primoroso... cuando salí, el cielo era extraño.

El mundo era extraño.

(Si no se lo dices a nadie, te diré dónde se cierra el círculo)

Un abrazo

Caronte said...

una vez más un post fantástico, me ha encantado tu análisis, de la que estoy seguro es una película muy difícil, nada convencional de ver, también le están lloviendo palos pero como lesllovieron a todos los rompedores en el arte, los que marcaron época,a ver si por fin puedo verla este finde8esta quiero verlaen el cine).

PD:uno de los conejos es Naomi Watts ;)

1 abrazo

Vulcano Lover said...

No sé, no sé... tendría que verla antes de opinar... La función del cine no es única, y la inovación no anula que de pueda haber más de lo mismo y que a la gente le guste, y que incluso puedan ser obras maestras. El argumento que eximes para valorar la película sería el mismo que yo usaría para decirte que Lynch sólo abre un camino más de los posibles, pero creo que no tiene por que ser el único a través del cual el cine avance...
Por otro lado, a veces, la mirada subjetiva ordena su propia película y crea sus propios círculos y sus propias claves, muchas de las cuales no necesariamente estaban en la mente del creador. Pero es lo que tiene hacer obras abiertas a la interpretación como éstas, que permiten que uno desarrolle sus propios deseos y sus propias necesidades intelectuales a través de ellas, sobre todo si está plagada de aciertos estéticos como supongo que sí estará ésta...
En fin, que es siempre discutible la maestría de lo que depende de nuestra mirada, en el sentido de transmisión de un mensaje, y sí más en el de sentido plagarnos de dudas y preguntas, necesarias igualmente para crear algo...
La obra de Lynch es más para cuestionarse qué es el cine, como tú dices, que para descifrar qué pretende en concreto decir con cada película. Por ello, considero que estas son obras que se encuadran en una transición de búsquedas... pero me decepcionaría mucho que Lynch no diera un paso más y nos diera al final algunas respuestas...


Besos, como siempre, fidelizas mi atención y pones a prueba mi criterio. Interesantísimo post.

Senses & Nonsenses said...

todo el cine es para la pantalla grande pero en este caso es indispensbable. (en vídeo no se va a ver nada, hay mucha noche, mucha oscuridad). caronte, sabía que te iba a encantar lo de Naomi Watts (no lo puse en el post, para darte una sorpresa, pero veo que sigues todos todos sus pasos. El otro conejito debe ser Laura Elena Harring. A una llamada de Lynch todos acuden aunque sea para ponerse una máscara de conejito).

Inland Empire es para mí la depuración de un discurso que ya estaba en los inicios, desde Cabeza Borradora, un discurso original, atrevido, (no tiene por qué ser el único), que nos ha ido construyendo, explicando, a lo largo de una filmografía impecable, re-conociendo algunas de sus claves, ...pero desde Carretera Perdida, ha tomado el camino de la deconstrucción para regresar de nuevo a ese discurso inicial pero mucho más estilizado. (es una opinión).
siempre ha defendido su libertad creativa como autor, (recuerdese Dune), y ahora PARECE dar esa libertad y responsabilidad al espectador ante lo que está viendo.
Por eso algunos la odiarán y otros la venerarán. Creo que va ser el fenómeno del año.

miguel, yo lo veo más como muñecas rusas o cajas chinas, pero dime...
¿dónde se cierra el círculo?

con Lynch la polémica está servida. no deja indiferente a nadie.
gracias.

Miguel Cane said...

¿dónde se cierra el círculo?...(Wake up and find out what the hell yesterday was about. I'm not too keen on tomorrow, and today's slipping by...)

Eso te lo contaré una tarde en Gijón (mi Finisterre) o en Babilonia (tu Inland Empire), tomando una caña y viendo cómo las ciudades se visten de luces para recibir a la noche.

Hasta entonces, mi amigo.

Un abrazo

Óscar said...

La semana pasada escuchaba a Mario Mendoza, escritor colombiano, hablar de la multiplicidad y de como el "yo" es sólo un instrumento de control... es decir, si estás "loco" (o vives tu multiplicidad) no puedes entrar en el sistema de control... me parece, todos más que bipolares somos quizá "multipolares" si me permites la expresión, en cuyo caso seremos el público para este cine. Un abrazo.

punkoatl said...

7 Comentarios y acabas de poner el post, personalmente no soy tan fan de david lynch, vi mullholland drive y tuve sentimientos encontrados, y en efecto, este tipo de cine reta a nuestras lineales formas de pensar, para mi es mas como un sueño, estan llenos de significados, pero no tienen sentido alguno, sin embargo se disfrutan bastante. Buen post!!

pe-jota said...

Sólo puedo decir que David Lynch, es de esos pocos directores que nunca que te dejan indiferente, y sí sus películas son como enormes puzles, descifrarlos esotro asunto, aunque sus imágenes, siempre fascinantes, deben tener un significado, pero tal vez ese significado viva en su subconsciente, y este es un mundo bastante personal e individual, con lo que cada uno obtiene una visión diferente. Con respecto a la película en concreto, aún no la he visto.

cristina said...

Después de leerte sólo se que estoy deseando ver la película. Hasta ahora David Lynch me ha dejado siempre alucinada. Es una sensación como la que comenta Miguel Cane cuando dice que al salir del cine, el cielo, el mundo, "eran" extraños. Definitivamente después de ver una peli de David Lynch la percepción de todo a tu alrededor es otra. Ahí está su magia.
Un beso

delascenizasnací said...

Aha... yo soy de los q creen que tan increible persona como David Lynch hace un cine muy pensado, capaz de decir mucho.. Esta lejos de ser un su cine un conjunto de simples imagenes gratuitas... no no!
un genio!

besos, gracias por pasar por mi blog

DavidMo said...

David Lynch, es David Lynch y siempre lo sera. A mi me pasa lo mismo, tengo muchas ganas de ver la pelicula, aunque ya tenia antes, pero ahora muchas muchas mas! Ya te contare! Un beso.

Nyman said...

Ah Lynch y la que para mi es su mejor peli: Mullholand Drive (sin desmerecer para nada Terciopelo Azul). Hay un análisis certero de Paco Peña en Cinevisiones que estoy seguro dejará caer un rayito de luz en tu pequeña confusión sobre la peli. No he visto Inland Empire y a México, quién sabe cuando llegue...

Excelente post, Sense.

Ah si, el vinculo a CineVisiones es:

http://groups.msn.com/CineVisiones/cinedeartedvd.msnw?action=get_message&mview=0&ID_Message=1049&LastModified=4675554790528085695

Senses & Nonsenses said...

por alguna extraña razón he perdido en el post los fotogramas de la película y no me deja volver a ponerlas.

y me parece que me está dando problemas para publicar. la canción de smashing pumpkins era una prueba.
a ver.