Friday, June 13, 2008

María

De la piel pa’dentro mando yo


De la piel para dentro empieza mi exclusiva jurisdicción.
Elijo yo aquello que puede o no cruzar esa frontera.
Soy un estado soberano, y las lindes de mi piel me resultan mucho más sagradas que los confines políticos de cualquier país.




Los delinqüentes - Pirata del estrecho
(con Muchachito Bombo y La Excepción)

Uno de los primeros signos de que el haschisch comienza a hacer efecto "es un sentimiento sordo de sospecha y de congoja; se acerca algo, extraño, ineludible..., aparecen imágenes y series de imágenes, recuerdos sumergidos hace tiempo; se hacen presentes escenas y situaciones enteras; provocan interés por de pronto, a ratos goce, cansancio y pena. Queda el hombre sorprendido y dominado por todo lo que sucede, incluso por lo que él mismo dice y hace. Su risa, todas sus expresiones chocan con él como sucesos exteriores. Alcanza también vivencias que se avecinan a la inspiración, a la iluminación... El espacio se ensancha, se hace escarpado el suelo, se presentan sensaciones atmosféricas: vaho, opacidad, pesadez del aire; los colores se vuelven más claros, más luminosos; los objetos son más bellos o más toscos y amenazadores... Todo lo cual no se realiza en una evolución continua, es más bien un cambio ininterrumpido del estado de vigilia al del ensueño, un permanente ser arrojado y zarandeado, que termina por resultar agotador, entre mundos de consciencia enteramente diversos, este hundirse o emerger puede ocurrir en pleno proceso... De todo ello nos informa el drogado de una manera que la mayoría de las veces se aparta considerablemente de lo normal. A causa del desgajamiento, con frecuencia repentino, de cada recuerdo respecto de lo habido anteriormente se hacen difíciles los contextos; el pensamiento no llega a configurarse en palabra; la situación puede convertirse en una alegría tan imperiosa que durante minutos el mascador de haschisch no es capaz de nada más que de reír... El recuerdo de la embriaguez es sorprendentemente nítido". "Resulta notable que hasta ahora no se haya elaborado experimentalmente el envenenamiento por haschisch".
Walter Benjamin, Haschisch (Ed.Taurus, 1995)

http://www.wbenjamin.org/

Este texto es una de las primeras aportaciones de la literatura respecto al efecto de las drogas como experiencia. La embriaguez como forma de experimentación: como medio de autoconocimiento, y de reconocimiento del mundo de muchas y diversas formas. Haschisch contiene una serie de escritos que hablan de experiencias en estado de embriaguez, con hachís, morfina y mezcalina, que llevaron a cabo los filósofos Walter Benjamin y Ernst Bloch, junto con los médicos Ernst Joël y Fritz Fränkel, en varias sesiones entre 1928 y 1932. Anteriormente, el único intento serio de registrar las experiencias con hachís por escrito lo hizo Baudelaire en Los paraísos artificiales.



Los Rodríguez - Aquí no podemos hacerlo

Charles Baudelaire publicó en 1851 "Acerca del vino y el hachís como medios para alcanzar una multiplicación del potencial individual". Un texto considerado bastante ambiguo, ya que hay que tener en cuenta que Baudelaire además era aficionado al láudano, un derivado del opio del que también era un gran consumidor debido a sus depresiones y dolencias estomacales. En cualquier caso, es seguro que el alcohol y el hachís excitaron la creatividad de Baudelaire, que le llevaron a escribir una serie de historias y ensayos que se recogen en su obra Los paraísos artificiales.
El hachís no revela al hombre más que lo que es. Es cierto que, el hombre es, digamos, elevado al cuadrado y al cubo, en grado infinito, y puesto que también la memoria de sus impresiones permanecerá después de que la seducción haya pasado, aquellos que pretenden hacer uso de hachís no parecen, a primera vista, ser del todo irrazonables en cuanto a sus esperanzas. Pero les pido que se den cuenta de que los pensamientos que esperan utilizar no son en realidad tan maravillosos como aparentan en el mágico y brillante disfraz del momento... Ahora, incluso si admitimos unos segundos, que el hachís puede conferir genio, o al menos incrementarlo, no hay que olvidar que la naturaleza del hachís es debilitar la voluntad, y así da con una mano lo que con otra sustrae, es decir, confiere el poder de la imaginación, sin hacer uso de ella.

Afroman - Because I Got High
(with Jay & Silent Bob)

10 comments:

AntWaters said...

El principio me recordó a una frase, no recuerdo de quién:

"En mi hambre mando yo".

Pero luego he visto quién era esa María...

Pssshh, será que mi estado normal ya es alterado, pero a mi María me hace cruzar los brazos y de repente cojo mi bastón y me voy mucho más viejo :) :)

Abrazos sobrios

CRISTINA said...

Lo de Walter Benjamin, como decían en Pulp Fiction, sí que es un buen viaje...
Me parece que se había fumado todo Marruecos y parte de Jamaica.
Es un post muy serio, pero lo siento, es que pienso en el tema y me da risa, no lo puedo evitar...

Besos

@ELBLOGDERIPLEY said...

Otra entrega enciclopédica más de mi Senses, me parece muy bien, y en cuanto a los vídeos, el de Muchachito y los Delingüentes, que mis veranos son mú por allí...
Añado a la intensa documentación, un libro que leí a los veintipico, que me interesó mucho (dado que no me es ajeno ningún tema y tengo una curiosidad desmedida por todos), que son "Las Confesiones de un comedor de Opio" de Thomas de Quincey...Que es una obra alucinante, no sé si la has leído.
Te he buscado el link y todo...
"Su intención al escribir las Confesiones no fue tanto narrar los efectos de esta droga como exponer sus influencias en una mente, la suya, que se sabía privilegiada, dotada de facultades poco usuales. El texto, concebido como un ensayo autobiográfico, un diario de su adicción al opio, apareció en 1821 en la revista London Magazine, y el interés y revuelo que ocasionó fue tal que aconsejó realizar una edición en forma de libro al año siguiente." http://www.valdemar.com/product_info.php?products_id=41
Besotes, guapo.

pe-jota said...

De quitarse el sombrero, si es que usásemos aún ese artilugio, un enfoque serio, muy serio, tan serio que lo lees con una sonrisa en los labios, y la ambientación musical estupenda.
Y no me enrollo más que sino parece que me he fumado uno, jejejeje

Senses & Nonsenses said...

cristina, pues a mí me encanta el texto de w.benjamin. claro que he tenido sesiones que me he fumado medio jamaica.
de todas maneras, en mi opinión, y seguramente me arrepentiré mañana de haberlo escrito, habla de la sensación que te puede producir cualquier droga, que experimentas una vez (o muy pocas más), y que luego te pasas media vida intentando volver a sentir lo mismo.

ripley, ya hablamos en el anterior post de drogas de las Confesiones de un inglés comedor de opio. en realidad, es el libro de Quincey el primero que habla sobre la experiencia de las drogas. no lo he leído, algunos fragmentos en un libro (del que están sacados casi en su totalidad las entradas que he dedicado a las drogas) que recorre la historia de los "drogotas" ilustres desde los clásicos, los románticos, las vanguardias hasta los beatnicks, el rock, ...y carrie fisher y drew barrymore.
lo bueno que tiene este texto (el de Quincey) es que cuenta los efectos positivos y negativos del opio, pero no desde un punto de vista moral, ni tan siquiera legal o médico, sino desde el punto de vista de la creación literaria. se publicó en tres partes, en el periódico como dices, con el seudónimo de X.Y.Z.: Confesiones preliminares, Placeres del opio y Tormentos del opio. vivió hasta los 84 años en los que en ningún momento dejó el láudano (desde los 17años), aunque al final había conseguido reducir la dosis a 150 gotas, mientras que en la época de más adicción había llegado a tomar 12.000 gotas al día.
este libro es referencial para baudelaire para escribir Los paraísos artificiales.

por esto, no sé si reír o llorar, cuando oigo que dicen que han dicho que bowie y jagger dan consejitos a amy winehouse pa'que sea buena chica. (...mi bowie y mi jagger, aaay). las drogas se han utilizado siempre (y en todas las expresiones artísticas) como atajo a la inspiración, como vía para la creatividad de un modo premeditado y consciente. en este mismo libro se explica como las etapas de picasso (azul, rosa y tal...) coinciden con una etapa más opiácea, otras más de absentha, y así, en este plan...).
eso sí, el resultado depende del talento, sin talento no había nada que hacer, y drogado supongo menos aún.
y jooo... que rollo estoy soltando.
y casanova, no ha venido a fumarse la "pipa de la paz", ;-))
...qué es lo que tendrían esas pipas?

Senses & Nonsenses said...

antwaters, pe-jota, gracias por vuestras palabras, y por ¡atreveros? a comentar en el post, ...que tan poco éxito ha tenido.
antwaters, ya sabía que eras un poquito osado... ;-)))
pejota, no sabes lo que me alegra que digas lo de serio, más viniendo de ti. me hubiera gustado ser más riguroso, quizá. ...pero ha sido un calentón lo de este post.
...con lo que se han metido bowie y jagger. mira como keith richards no dice nada, el más coherente.

besos.

el chico de la chaqueta azul said...

Copio la cita de Escohotado que me ha gustado mucho y es susceptible de ser aplicada a muchos contextos en los que nos convertimos en buceadores de la piel. Excelente elección.
Un abrazo

Francisco Joaquín Marro said...

¿Sabes? ayer me quedé con ganas de comentar este posteo:

El año pasado di con "naked lunch" de burroughs, un clásico sobre las drogas en clave surrealista, y lo que me sorprendió al indagar en su biografía es que Burroughs realmente se prendía con desaforo. Bien, el problema está en que Occidente ha convertido las drogas en mercancía de consumo con fines placenteros; en otras culturas solo una casta de sabios accedía a los alucinógenos para entrar en "estados de conciencia alterada" , con fines religiosos, obvio. Pero la cultura occidental, y su búsqueda de placeres, intensificada por el materialismo, no tardó en degenerar el asunto. Por mi parte, no creo que las drogas aumenten la capacidad mental de alguien o lo transporten a uno a un estado beatífico; ni tampoco soy d e la idea de satanilzarlas. Los Beatles se prendían con LCD y de esas sesiones provinieron muchas de sus más inspiradas obras. También la droga ha destruido las vidas de muchos famosos. y d emucha gente común. Tal vez la droga es solo para unos pocos, para quienes pueden caminar entre dos mundos sin perder el hilo de regreso....

lucy in the sky with diaaaaamonds...heheheh cada vez que entro a este blog me siento con ganas de ser hippie..heheh

Francisco Joaquín Marro said...

oye, ¿te he dicho que tu blog me produce una sensación tipo ver una peli de la epoca de la nouvelle vague o algo ...retro?
Estás vintage, senses....¿cuando veremos una foto tuya en sepia y vestido a la ultima moda de 1965?

PeterPsych said...

El problema que le veo al cannabis es que tu cabeza bulle en ideas, en asociaciones, en revelaciones. Tu percepción aumenta exponencialmente de 1:100 y eres capaz de sacar conclusiones asombrosas incluso de un anuncio de champú anticaspa. La aceleración de ese flujo de ideas y percepciones nuevas es de tal calibre que resulta imposible darle respuesta en un formato de tiempo real, con lo que parte del caudal drena por inercia en un mar de indecisión.

Una pena. A ver si hay posibilidad de implantar un disco duro auxiliar en el cerebro que sea capaz de memorizar esas sensaciones. Si no, el cannabis sólo sirve para sentarse en el sofá y descubrir horrirzado que Chuck Norris es infeliz debido a una ictericia galopante que le ataca la sotabarba desde que tenía 8 años.

Es brutal.