Wednesday, September 05, 2007

El último tango en París


Everything outside this place
is bullshit



Paul (Marlon Brando): El sillón va junto a la ventana. Así.
Jeanne (Maria Schneider): Yo sólo vine a devolver la llave.

-La llave me da igual.
Quítate el abrigo y ayúdame.
Coge esas sillas y tráelas aquí. Ponlas en el otro lado.
-Bien.
-Coge eso también.
-No ha perdido el tiempo.

-¡Escuche, monsieur! Me tengo que ir.
¡¡Señor!! Me tengo que ir.
-La cama es demasiado grande para la habitación.
-No sé cómo llamarle.
-No tengo nombre.
- ¿Quiere saber el mío?
- ¡¡No, no!! No quiero.
No quiero saber tu nombre. Tú no tienes nombre y yo tampoco. Sin nombres.
-¡Está loco!
-Quizá, pero no quiero saber nada acerca de ti.
No quiero saber dónde vives ni de dónde eres.
No quiero saber nada.

-Me está asustando.

-Tú y yo nos vamos a encontrar aquí,
sin saber nada de lo que pase ahí fuera.

¿De acuerdo?
-¿Pero, por qué?
-Porque... porque aquí no necesitamos nombres.
¿No lo entiendes? Vamos a olvidarnos de todo lo que conocemos.
De todo el mundo, de todo lo que hacemos ...de donde vivimos.
Vamos a olvidarnos de eso, de todo, de todo.
-Pero yo no puedo. ¿Tú puedes?
-No lo sé. ¿Tienes miedo?
-No.
-Ven.


It's me again.
It's over.
That's right. It's over and then it begins again.

I'm 45. I'm a widower. I own a little hotel.
I got married. And my wife killed herself.

It's better not knowing anything.




Dos desconocidos, un piso vacío, un breve encuentro sexual sin palabras. Un colchón, un sillón, una lámpara sin tulipa, tan desnuda como el alma de estos dos náufragos que se encuentran para follar en un apartamento de París. Aquí y ahora. No hay palabras, no hay historias de un pasado frustrado, no hay futuros perfectos imposibles. No hay biografías. Dos soledades. El sexo se convierte en la verdadera forma de comunicación, la más básica, pero la más real. Jeanne tiene 19 años, Paul 45. La cámara gira alrededor de ellos. Como en un cuadro de Edward Hopper, aislados del mundo, este apartamento casi vacío es el único lugar donde su historia es posible.

Jeanne es una joven moderna que aún sueña con príncipes y castillos donde protegerse del miedo y del frío. Su novio Tom hace cine de vanguardia, cinéma verité con pretensiones políticas, un niño grande capaz de proclamar a gritos su amor perfecto y pop en una estación de metro, un voyeur indiscutible que quiere rodar absolutamente todo en 16 mm, hasta su propia boda, nada alejado de la idea burguesa de los Lumiére de reproducir y dejar grabadas para la posteridad sus posesiones, sus familias, sus trabajadores. Es el discreto encanto de la burguesía. Jeanne se refiere a Olimpia, su criada, como la personificación de la virtud doméstica: fiel, económica y racista. Por el contrario, el mundo de Paul tiene una luz triste. Un pasado en América. Otro en París. Su mujer muerta. Un hotelucho sórdido y claustrofóbico en herencia. Viejas fotografías en color sepia. Putas acabadas, saxofonistas borrachos y otros perdedores. Incluso hasta el amante de la esposa parece un clon de sí mismo.

Sexo compulsivo y desaforado, un nuevo lenguaje entre dos para dos. Jeanne busca sentir, experimentar. Quiere saber. Paul persigue calmar su angustia existencial. Quiere olvidar. Sexo, cada vez más excitante, cada vez más violento: a la ternura de ella, él responde con sadismo. Ella aún sueña con un matrimonio feliz. Las parejas jóvenes que sonríen desde las vallas publicitarias anuncian que es posible. La vida de él ha sido una mentira. Un matrimonio fracasado, una herida abierta. El pasado, que se resiste a cerrarse. Jeanne construye un héroe romántico ideal (¡¡es Marlon Brando!!) atraída por su magnetismo sexual, irracional, casi animal. Paul destruye ese héroe irreal, mientras se deconstruye a sí mismo (Es el testamento de Brando. La leyenda dice que nunca se leyó el guión completo y que algunos de sus monólogos fueron totalmente improvisados).
Gruñidos por palabras. Ella confiesa que lo ama. El pone en práctica la última prueba. La mantequilla. La puta familia. Los cerdos y las ratas. La humillación definitiva. Traspasados todos los límites, tabúes y abismos que parecían insalvables, Paul cree haber encontrado a alguien que le ama tal y como realmente es. Y aparecen las palabras. El pasado de él se convierte en historia. Ella piensa en el futuro. Se dan de bruces con una realidad en la que no serán capaces más que de bailar un tango desacompasado. Flores a la esposa muerta. La pistola del padre. La próstata y las hemorroides. Enseña a Tom el apartamento. Paul, por fin, quiere el amor y todo lo demás. Jeanne tiene dudas, pero el vestido hace a la novia. Ha tomado una decisión.


Algunos se han empeñado en ver en El último tango en París un estudio sobre la sexualidad, o un cursillo intensivo de lo más perverso del kamasutra, pero esta película es mucho más: es un alegato contra la visión romántica e idealizada del amor, es un profundo análisis de las relaciones de pareja y una crítica a la familia: “esa santa institución, ideada para inculcar la virtud entre salvajes, …donde la libertad es asesinada por el egoísmo”, y por último, es también una reflexión sobre el hecho cinematográfico. La cultura cinematográfica del pasado (Brando es el cine clásico), frente a las propuestas radicales del cine de los 60: el cinéma verité, el free cinema. No es casual que Tom esté interpretado por Jean-Pierre Léaud, alter-ego de Truffaut en sus películas y actor fetiche de la Nouvelle Vague (Curiosamente repite la misma función simbólica que el personaje que interpretaría en Soñadores treinta años después). Tiene la obsesión de atrapar la realidad dentro de un encuadre: lo que queda fuera de campo no existe, no es verdad.
Un estudio sobre la ilusión de lo real y la ilusión de la verdad cinematográfica. El personaje de Brando lo sabía muy bien: lo de fuera, la realidad, no existe, no es verdad.
Todo es representación, y la realidad también lo es.
Búsqueda de lo real. Sexo y muerte.
Después del nombre... la repetición, la repetición.
Nuestros hijos se acordarán, Nuestros hijos se acordarán”.


El último tango en París (Bernardo Bertolucci, 1973)

31 comments:

herr Boigen said...

Cuando se abandonan las grandes narrativas modernas, cada vez es más dolida y descarnada la forma en que se habla de estos seres que asisten al supermercado a prisa y se quedan esperando un futuro que quizás nunca llegue.

Cuquita la Pistolera said...

Has hecho un excelente comentario sobre este gran clásico. Es cierto, lo único que les queda es bailar ese tango de manera sórdida y descordinada.

Vulcano Lover said...

Pero es que nada es real, fuera de la pantalla...
Y el amor... el amor tampoco existe fuera del encuadre...
Al final, el sexo es lo único que de verdad sucede... al menos mientras sucede... Qué le voy a hacer, pese a lo que pueda parecer, soy un aristotélico redomado.

Gwynette said...

Señor, que película !..dos recuerdos: él persiguiendo a María S. por las calles con la desesperanza en el rostro, y otro: pegando el chicle en la baranda listo para morir.Inmenso el Brando!!! O_O

Besos para ti

Ana, un Hada al Sur del Mundo said...

Si la tenía como "pendiente", ahora, a través de tu mirada... la tendré "pendientísima" (me acabo de inventar la palabra... ja ja ja!)
En la travesura del día, levantándome de la cama... vine a visitarte... y me llevo un regalo: debo ver esta película.
Un beso grande!

pon said...

Me impactó muchísimo. Brando gigantesco, más Brando que nunca. Es una de las historias de amor más duras, grandes, sinceras, descarnadas y auténticas que se han filmado.

Fran said...

Próxima parada obligatoria:
El último tango en París.
¡¡Ah!! ¡Ya te tengo! Tu diario de un viaje imposible forma parte de los enlaces de mi página.
Y muchas gracias por las palabras de ánimo. Pienso que has entendido perfectamente lo que estaba intentando expresar en mi último post.
Un abrazo.

Ricardo Román said...

La verdad, y creo que podrían odiarme por eso, pero no me gustan mucho las películas de Marlon Brandon.

Saludos!

MAX Y LULA said...

Tu reseña está al nivel de la película :-)

Miguel Cane said...

Dios...

¿sabes? Nunca la vi y ya sabía de lo que iba.

Hasta la fecha, es una de mis grandes carencias. No la he cumplido.

Me da cierto temor. No sé por qué.

Pero un día daré vuelta sobre mis pasos y la veré por primera vez.

¡Qué bien escribes, jo!

Abrazos y besos

un-angel said...

Oye, que pasada de post. Yo la vi, y me pareció justo eso, una buena forma de mandar a tomar por el saco todas las ideas románticas que tenemos asociadas al amor en esta vida.
Creo la realidad no es así.
O por lo menos quiero creerlo.
Con estos años, y todavía creyendo en los cuentos de hadas, ya ves.
Un abrazo.

Yaya said...

Si yo pudiera vivir en una pelicula, seria en esa!

Capitán Harlock said...

.

Ay, no logro asimilar todas las referencias que adjuntas en este maravilloso post; me falta mucho por ver y leer.

Sólo puedo añadir que de pequeño la vi a prisa y corriendo un sábado por la noche, cuando mis padres y mi hermana habían salido y me quedó sólo en casa. Mi padre la tenía grabada en video y fui buscando las escenas más escabrosas, como la de la mantequilla, faltaría más.

La película estaba en la sala de estar, junto a otras muchas, como otra cualquiera, y aún hoy me pregunto si mi padre me había tendido una pequeña trampa dejando la cinta sin rebobinar, suspendida en un momento concreto de la película. Pero no iba a ser tan tonto como para caer en esa trampa, así que la dejé milimétricamente donde estaba y, una vez saciada mi curiosidad, jamás volví a verla.

Un beso.

pe-jota said...

Viví todo el escándalo y revuelo que se montó al rededor de esta película, cuando se estrenó. Recuerdo las caravanas a Perpignan para poder verla. y con los años, al final, yo también pude verla, dónde estaba el escándalo, cual era el afán voyeurista de la gente, al fin de cuentas, no era un retazo de realidad, una reunión de soledades, y a caso no estamos solos.

Natalia Book said...

Me gusta el comentario que haces sobre la familia. Es una institución creada para dos cosas: una para protegernos. pero es cierto que también tiene el doble filo de privarnos de libertad, de tener que dar explicaciones por todo lo que hacemos. Y no podemos tener las dos cosas ¿La decisión?
También me gusta quete hayas acordado de Soñadores.
Saludos

Gato Nocturno said...

¿Qué has homenajeado MI PELÍCULA FAVORITA? ¡Ayyyyy, te como!
HE disfrutado muchísimo con este post. Gracias, guapo.
Salud y Libertinaje

hermes said...

Yo tambiennrecuerdo como PJ todo el lio que se armó sobre la película, especialmente sobre la escena de la mantequilla, desde Barcelona se hacían excursiones a Perpignan a ver "El último tanto ...", luego, años más tarde la vi, me gusto pero no entendí porque tanto revuelo.
Estupendo Post Senses.

Un abrazo

Champy said...

Pues que curiositos Sense!!!!
El unico Sergi que puede provocar todo esto es el mio!

Es que el me es taaaan fiel!

Imaginate Al Ultimo Tango protagonizada por nosotros????

Que maravilla!

Saludos Tangueros.

PS. Adoro a Brandon.

PS. Oye... por alla se puede conseguir Susana Carne y Demonio?

Dark Angel said...

hay tantas peliculas que quiero ver, escribi en otro blog, que la libreta de pendientes se me está agotando cada vez mas y mis avances son lentos, por la poca movilidad de la videotienda local. Puedo encontrar hasta videos caseros de Stallones, pero peliculas interesantes son muy dificiles, pero aun asi, seguire tomando nota, para que nunca, nunca se me olviden.
un abrazo enorme desde mi lejana galaxia

mismilcosas said...

Tengo que verla antes que nada... me la apunto para cuando este mas libre..

Muas muas

Caronte said...

la vi hace tiempo y me dejó algo frío, aunque rompa con las convenciones sociales, que me parece cojonudo, me pareció demasiado impersonal. Quizás sea momento de revisarla, aunque me sigo quedando con "soñadores". 1 post, magnífico, como siempre ;)

1 abrazo.

Cierro comillas said...

tenemos un amigo en comun,venite a mi blog, hay otra fiesta...eso si trae un regalo.
besos.

CRISTINA said...

Vi la película en la tele y tendría 15 o 16 años. A pesar de la edad no me sorprendieron los momentos de sexo, sino lo tremendamente triste que era todo. Me gustó mucho pero me dejó tan impactada que tardé años en volver a verla
Senses, has descrito la peli tal y como yo la ví y la sentí y has escrito este post con ese dominio que tienes de las palabras de las ideas y de todo. Sé que me repito, pero es que creo que eres muy bueno.
Y encima sale por ahí Hopper. Ufffff...Por cierto, que vi un reportaje en el que hablaban de los paralelismos entre la obra de Hopper y el cine. Estaba genial. El año pasado vi en la fundación Juan March "Gente tomando el sol". Estuve rato y rato delante del cuadro. Y volvía. Y daba una vuelta y volvía de nuevo.
¡¡Ay...Senses!! Cuánto me gustas.
Hablando de gustar (gustar, gustar) y a propósito de Marlon Brando...tremendo hombre con camiseta en "Una tranvía llamado deseo".

Y de nuevo un comentario larguísimo. En los próximos me contengo (lo intentaré).

Senses & Nonsenses said...

Bertolucci me puede, no soy nada objetivo. me gusta todo, a excepción del buda coñazo que nos encasquetó. pero ésta es una de las pelis más personales de él: cuánto más se aleja de Marx (yo lo encuentro bastante alejado hace tiempo, o desencantado como en 'soñadores') y más se acerca a Freud (Sus dos grandes influencias) más personal le encuentro. a mí me encanta, pa'mí es intocable.

lo de hopper y el cine es un post pendiente. mi salvapantallas es un cuadro de hopper (que ya os presentaré). y no te contengas, cristina, ni con los comentarios, ni con marlon brando. mi brando favorito tb es el de 'un tranvía llamado deseo', o en 'el salvaje' un film menor pero que brando estaba... salvaje, y por supuesto, 'el último tango...'

jo, con lo que me ha costado escribir la última parte, la de vueltas que le he dado, a lo real y la/s realidad/es, y vulcano lover lo explica con esta pasmosa facilidad:
Pero es que nada es real, fuera de la pantalla...
Y el amor... el amor tampoco existe fuera del encuadre...
Al final, el sexo es lo único que de verdad sucede... al menos mientras sucede...

me encanta. de esto va exactamente 'el último tango en parís'.

quizá hubo tanto escándalo y tanta expectación que algunos os esperabais otra cosa. los que no la habéis visto intentad verla, indiferentes no os va a dejar al menos. creo.

gracias a todos por vuestros comentarios.
un abrazo.

Viviana said...

Me encanto tu comentario acerca de la película. Yo leí el libro a una edad en la que tendría que haber leido otras cosas. Por supuesto, mis papas no se enteraron...me hubieran puesto una...

En aquel entonces no le entendí. Pero vi la película entrando a la universidad y me gustó. Me pareció sórdida y efectivamente una crítica al matrimonio, la monogamia y la familia.

Puede analizarse en muchos niveles. Además... Brando todavía estaba guapísimo aquí. Antes de que se pusiera como un hipopótamo en engorda.

Saludos

Senses & Nonsenses said...

he visto a Bertolucci en la prensa recogiendo en Venecia el león de oro como premio a toda su carrera. iba apoyándose en una especie de carrito, en un taca-taca (no sé cómo se llama...).

sabe alguien qué es lo que le pasa a bertolucci?

Antinoo Libre said...

es imperdonable que yo no haya visto esta peli...
no sé si estoy de acuerdo con vulcano... le pediré que me matice el comentario...
abrazos!

Silencio said...

Me gustó mucho, tal vez la veo como una historia romántica, sin cursilerias baratas, cursilerías de las que seriamos capaces si tuvieramos un tango, una tormenta fuera y alguien a alado.

Saludos me gustó el post mucho.

el chico de la chaqueta azul said...

Estupendo post, en la línea de todos los tuyos...he de volver a ver la película pues no guardo un recuerdo demasiado definido de ella..un abrazo

Muegano. said...

Amor, pero frío, desnudo, sin moños ni chucherías, duro... me gustó mucho... ;)

@ELBLOGDERIPLEY said...

No sé exáctamente qué le pasa a Bertolucci, ahora. Llegué tarde a ésta peli, y tal vez a una edad, demasiado yogu como para entenderla (tal vez porque le gustaba a mi padre también). La tengo que volver a ver, creo. No me pareció mal, me gustó, pero pensé que era un cine muy anclado en los 70, en el Mayo francés (si se hubiera inventado algo mejor...esto por tanto no es una crítica). Hay muchos Bertoluccis, y es uno de los grandes genios del cine, sin duda...pero sin ninguna duda.
Un besote, Senses.