Thursday, May 01, 2008

1 de mayo: día del trabajo

¡Tenemos un mundo más allá del trabajo que ganar!
¡Proletarios de todo el mundo, dejadlo ya!


«En el fondo ahora se siente... que un trabajo tal es la mejor policía, pues detiene a cualquiera y sabe impedir fuertemente el desarrollo de la razón, de la voluptuosidad y del deseo de independencia. Porque hace depender extraordinariamente una gran cantidad de fuerza de los nervios, y despoja a esta fuerza de la reflexión, de la meditación, del soñar, del inquietarse, del amar y del odiar.»
Friedrich Nietzsche, Los apologistas del trabajo, 1881


Attaque 77 - Cartonero

Un cadáver domina la sociedad: el cadáver del trabajo. Todos los poderes del planeta se han unido para su defensa: Todos ellos conocen una única consigna: ¡trabajo, trabajo, trabajo! A quien todavía no se haya olvidado de pensar, no le resultará difícil darse cuenta de la inconsistencia de una posición semejante. Puesto que la sociedad dominada por el trabajo no está pasando por una crisis temporal, sino que está llegando a sus límites absolutos. La producción de riquezas se aleja cada vez más —en una medida que hasta hace poco sólo era concebible en la ciencia-ficción— del uso de mano de obra humana como consecuencia de la revolución microelectrónica. Nadie puede afirmar seriamente que este proceso se vaya a parar o se pueda invertir.
...Quien, en esta sociedad, no consigue vender su fuerza de trabajo es considerado como «excedente» y se le manda al vertedero social. ¡El que no trabaje, no come! Esta cínica fórmula todavía es válida hoy, y más que nunca, porque se ha vuelto irremisiblemente obsoleta. Es absurdo: la sociedad nunca ha sido tan sociedad del trabajo como en este momento en que el trabajo se está haciendo innecesario. Es precisamente en el momento de su muerte cuando el trabajo se revela como un poder totalitario que no admite otro dios a su lado. Determina la manera de pensar y el actuar hasta en los poros de la cotidianidad y las interioridades de la psique. No se ahorran esfuerzos para prolongar artificialmente la vida del dios-trabajo. El grito paranoico de «empleo» justifica incluso que se acelere la destrucción de los fundamentos de la naturaleza. Cuando se abre la perspectiva de un par de miserables «puestos de trabajo», se permite dejar de lado acríticamente los últimos obstáculos a la comercialización total de todas las relaciones sociales. Y se ha convertido en un acto de fe comúnmente exigido la idea de que es mejor tener «cualquier» trabajo que ninguno.
Cuanto más patente es que la sociedad del trabajo está llegando a su final definitivo, tanto más violentamente se oculta ese final a la opinión pública. Los métodos de ocultación pueden ser tan distintos como se quiera, pero tienen un denominador común: el hecho mundial de que el trabajo se evidencia como un fin en sí mismo, redefiniéndose con obstinación en un sistema enloquecido con el fracaso personal o colectivo de individuos, empresas o «enclaves». La barrera objetiva al trabajo aparece como un problema subjetivo de aquellos que cayeron fuera del sistema. ...Todos tienen, «de alguna manera», que aportar carbón, aunque ya no haya carbón, y todos tienen que ponerse manos a la obra, «de alguna manera», aún cuando no quede nada (o sólo sinsentidos) que hacer. El trasfondo de este triste mensaje es inequívoco: el que a pesar de todo no consiga la gracia del dios trabajo, tendrá él mismo la culpa, y se le podrá excluir y descartar sin problemas de conciencia.
Esta misma ley del sacrificio humano tiene validez a escala mundial. Las ruedas del totalitarismo económico aplastan un país tras otro y demuestran así siempre lo mismo: que éstos han contravenido las llamadas leyes del mercado. Al que no se «adapte» incondicionalmente ...le castigará la lógica de la rentabilidad. ...Ya se ha declarado más o menos como deshechos sociales a tres cuartas partes de la población mundial. ...En Europa también hace tiempo que se está extendiendo el pánico social. Sin embargo, los jinetes de la triste figura de la política y la dirección empresarial continúan con ahínco su cruzada en nombre del dios trabajo.
Una sociedad centrada en la abstracción irracional del trabajo desarrolla necesariamente una tendencia al apartheid social... Ya no discuten sobre si cada vez más personas son empujadas al abismo y se las excluye de toda participación social, sino sólo sobre cómo imponer esta selección.
La fracción neoliberal confía, segura, el negocio sucio social-darwinista a la «mano invisible» del mercado. Es en este sentido que se están recortando las redes estatales de protección social para marginar, de la manera más silenciosa posible, a aquellos que no son capaces de resistir la competencia. Sólo se reconoce como ser humano al que pertenece a la hermandad de los vencedores de la globalización. Todos los recursos del planeta son usurpados sin vacilar para el fin de la máquina capitalista. Cuando estos recursos ya no se puedan emplear de manera rentable, serán dejados en barbecho, aunque eso suponga que poblaciones enteras se mueran de hambre. A la policía, las sectas religiosas de salvación, la mafia y los comedores de caridad les tocará encargarse de esta molesta «basura humana»...
...Pero, incluso pagando el precio de la autorresignación, este nuevo mundo tan bonito de la economía de mercado totalitaria sólo prevé para la mayoría un lugar como personas sumergidas en una economía sumergida, mano de obra ultrabarata y esclavos democráticos en la «sociedad de servicios» que sólo les queda someterse al servicio de los vencedores de la globalización, los bien remunerados. ...Este mundo de horror ya es realidad para millones; ...y el continente del euro se muestra decidido a superar rápidamente su atraso. Las publicaciones económicas ya no mantienen en secreto cómo imaginan el futuro ideal del trabajo: los niños del Tercer Mundo, limpiando los parabrisas de los automóviles en calles contaminadas, son el ejemplo brillante de «iniciativa empresarial» que tienen que seguir los desempleados europeos en el desierto de la prestación de servicios.
«El modelo para el futuro es el individuo como empresario de su fuerza de trabajo y de su propia previsión social», escribe la «Comisión para el Futuro de los Estados Libres de Baviera y Sajonia». Y aún más: «La demanda de servicios personales simples es tanto mayor cuanto menos cuestan, esto es, cuanto menos ganan los prestadores de servicios». En un mundo en el que todavía existiese la autoestima humana, una frase de este tipo debería provocar una revuelta social. Sin embargo, en un mundo de animales de trabajo domesticados, apenas provoca un resignado balanceo de cabeza.
Grupo Krisis

«El trabajador sólo se siente consigo mismo fuera del trabajo, mientras que en el trabajo se siente fuera de sí. Está en casa cuando no trabaja; cuando trabaja no está en casa. Su trabajo, por eso, no es voluntario, sino obligado; es trabajo forzado. Por eso no es la satisfacción de una necesidad, sino sólo un medio para satisfacer necesidades externas a él mismo».
Karl Marx, Manuscritos económico-filosóficos, 1844


Marea - Aceitunero

26 comments:

Justo said...

Es una reflexión muy lúcida: "La sociedad nunca ha sido tan sociedad del trabajo como ahora en que se está volviendo innecesario". Pone los pelos de punta pensar en esa ocultación y en lo que hay detrás. Desde hace mucho se viene hablando de que llegamos a la era del ocio, pero ¿cómo podrá la mayoría disfrutar del ocio si peligra el trabajo?

Me consuela -aunque no mucho, porque hay que fijarse en todo el mundo, no sólo en el país de uno- pensar que España es de momento uno de los países con capas medias de población más homogéneas, aunque están aumentando las desigualdades, y veo con preocupación estos días los zarpazos de la "desaceleración" que ya llegó y que se están cebando en los eslabones más débiles, en muchas personas inmigrantes que han trabajado a destajo y sin una regulación de sus derechos y que ahora se ven desamparadas. Debería ser una prioridad protegerlas, como ciudadanos que son o deberían ser, pero el dato de que Emigración vaya ahora con el Ministerio de Trabajo no me gusta un pelo: parece como si se pensara, esto no es materia de Asuntos Sociales como hasta ahora, sino meramente de regulación de contratos de trabajo. Pero bueno, quizá me salí del tema
Buen puente, si lo tienes

pon said...

Tanto que aprender aún.
Salud y libertad, hoy, más que nunca.

CRISTINA said...

La verdad, no he entendido nada. Bueno, un poco sí, que no soy tan corta, pero no, no acabo yo de pillar "el mensaje" del texto. O quizás es que no acabo de estar de acuerdo. No sé. Volveré a leerlo.
Por ser el Día del Trabajo, yo a las ocho de la mañana estaba escribiendo un post. Y es que me he despertado, sin que haya sonado el despertador, a la misma hora que todos los días. Qué pena.
Y qué, ¿tenemos o no tenemos puente?

Besos.

Alx Atwaters Daza said...

Me ha gustado el texo, y te informo que ya me di cuenta de que Kadafis no murió con cuarenta años y que la causa fue un cáncer de esófago, o algo así; y es que, como me pasa a veces, me gustaba más antes que no lo conocía.

Sobre lo que escribes, huummm, tarde o temprano tendrán que pagarnos por no hacer nada, como a esos altos ejecutivos y cosas como Pizarro que por mucha "crisis" que venga, ellos no tocan sus sueldos, que eso da mala suerte.

Un abrazo mirando al chico que fuma, porque un hombre me ha hecho pensar en escribir algo sobre el sexo y el humo

Caronte said...

FELIZ DÍA DEL TRABAJO!!!

cuando empecé a leer dije "y esa revisión de EL MANIFIESTO"??? (pensaba que lo habías hecho tú hasta que vi la autoría :P)

Como siempre he estado atento a las distintas manis, la que se monta siempre en Alemania, copón, las de aquí algo descafeinadas, supongo que por el puente (españa ya no se desintegra?? ahora que uno de los creadores de esta idea está en timofónica no sé...), y la de Cuba...lo he "celebrado" viendo "el monstruo de otros tiempos" y un par de epsodios de los simpsons...

1 abrazo.

PeterPsych said...

Te puedo asegurar que me lo he leído todo de arriba a abajo y sólo me han quedado claras dos cosas. La primera, la progresiva e inevitable prostitucionalización del sector servicios y la segunda que el amigo Friedrich siempre tenía razón. Somos muchos los que buscamos trascender la mendicidad del trabajo asalariado.

pe-jota said...

Buena reflexión para unos tiempos en los que se habla de desaceleración, y que no son otra cosa que una crisis galopante, una total ausencia de poder adquisitivo por parte de una población que se ha lanzdo al consumo más mediático y hedonista para escapar de una realidad que no soporta, y en la que curiosamente se observa como las clases más desfavorecidas son capaces de sobrevivir, mientras que los teóricamente acomodados se hunden psiquica y moralmente en la desesperación de verse igualados por abajo, cosa que no soportan e intentan disimular mediante patéticos ejercicios de camuflaje, luego como no, están los otros, los que acumulan más y más, a esos no se les ve, sólo ejercen el poder y se visten de filántropos, el hecho de trabajar, ejem, poco últimamente, de cara al público da una curiosa visión de la gente.
Y del trabajo, que últimamente consiste en calentar el asiento durante ocho interminables horas.

Senses & Nonsenses said...

Justo, me alegro que me hagas esta pregunta, que dirían algunos..., no te sales del tema en absoluto, ese es uno de los grandes temas: tuve la misma sensación que tú, y precisamente me acordé de este manifiesto al enterarme de ese sorprendente ministerio de trabajo e inmigración. (!!!). muchas de las cosas que están pasando me hacen recordarlo... al menos tú le has encontrado un punto de vista positivo, yo suelo desconfiar más, da vértigo sólo pensar que se deja este asunto en manos de los empresarios y el mercado. veremos...

cristina, no hay mayor gozada que despertarse de un modo natural. a las 8, o cuando sea…
no es un texto fácil, lo sé, es un fragmento de los 2 primeros puntos de manifiesto contra el trabajo, que es una revisión radical de los logros de el movimiento de los trabajadores y tb de las trampas que al mismo tiempo iba creando el sistema. Radical, en el sentido más estricto de la palabra, es decir que intenta llegar a la raíz de la cuestión: algunas falacias que se han dicho sobre/del trabajo. el trabajo pasaba a llamarse “derecho humano” cuando hay más verdad en aquello del castigo divino bíblico.
es un texto que exige un poco de esfuerzo, pero es revelador. además hay varias traducciones por ahí, alguna bastante farragosa, pero si tienes tiempo y te interesa el tema merece la pena echarle un vistazo. es un movimiento que surge precisamente en Alemania, este texto es del 2002, del grupo Krisis, que gracias a esta sensación de aldea global (lo mejor que tiene la globalización)... se ha difundido rápidamente.

Interesantísimas todas vuestras aportaciones. algo está funcionando muy mal cuando los políticos al perder poder (como señalas caronte, y es que este encima quería salvar a eppaña) se pasan a la empresa privada, …‘porque es que no se puede “vivir” con un “mísero” sueldo de diputado en este pppaís’. o que alguien lleve tres años en la cárcel por vender una papela mientras las esposas de los responsables del mayor escándalo de corrupción en un ayuntamiento salen en la portada del Hola. (pero esto, supongo, que es ya mezclarlo todo un poco)
las ideas románticas de Marx, aunque nunca llegaron a ponerse en práctica, hoy tienen que ver poco con nuestra realidad: La superación del trabajo es cualquier cosa menos una utopía nebulosa. La sociedad mundial no puede continuar en su forma actual otros 50 ó 100 años.

¡SALUD Y LIBERTAD!

Ricardo J. Román said...

Felicitaciones, amigo.

Un abrazo.-

Senses & Nonsenses said...

La superación del trabajo es cualquier cosa menos una utopía nebulosa. La sociedad mundial no puede continuar en su forma actual otros 50 ó 100 años.
(esto debía ir entrecomillado, que está sacado del citado Manifiesto)

LOOLA said...

No te voy a llevar la contra, que para eso soy estudiante... pero cuando tenga que trabajar recordaré este post. Hablabas como Peñi (mi maestro de Economía) :D

Besos brujos!

pon said...

Mmmmm bueno, es que el que se va a la empresa privada viene de la empresa privada y del partido que defiende la economía capitalista desmelenada......recuerdo ahora a Iglesias, del PCE, que volvió del Congreso a la mina de Asturias....aún hay clases en esto, menos mal.
Yo creo que el trabajo dignifica. No quiero un ocio que me dirijan ni me impongan. No quiero que me den horas de ocio que solo es ocupar el tiempo para no pensar, o ir a toda pastilla para no ver, o tragarme chorradas impuestas para que no pueda distinguir. No quiero ocio por decreto.....pero si quiero trabajo honrado y decente para todos. Quiero poder tener el mismo sueldo a igual trabajo, y las mismas oportunidades, y que no me pregunten si pienso tener hijos, ni si los tengo, ni que en el informe médico conste que me queda tanto para la menopausia, quiero que no se queden las cosas en ministerios y soflamas.......quiero que todos tengamos un trabajo digno. El trabajo dignifica porque con él enseñas a tus hijos que la sociedad la hacemos entre todos y la echamos palante trabajando firme y honradamente. El trabajo dignifica porque sin él, sin independencia económica, no eres nadie ni nada, no sirves para nada te dicen, eres un parado parásito, o peor, un "ama de casa" que no quiere trabajar, como si llevar casa y familia fuera trabajo fácil y cómodo.
Por supuesto que el trabajo dignifica y hace libre e independiente. Y siguen siendo válidas las palabras de Marx, de Trostky y Bakunin, y mientras haya trabajadores y esclavos, niños que trabajan, mujeres explotadas, el mensaje será igual de importante. En esta sociedad absurda donde vales más por lo que tienes que por lo que sabes, donde parece que todo va bien hasta que rascas la costra y sale la mierda, nos quieren hacer ver que el trabajo no vale para nada y lo importante es el ocio y el tiempo libre. Nos quieren hacer ver que lo molón es emplear el tiempo de ocio haciendo cosas sin parar...me da la risa.

pon said...

Se me olvidó, no puedo abrir el video pero lo conozco, en casa suena Marea a menudo.
Y también se me olvida siempre decirte lo muchísimo que me gustan los colores que pones en tu casa.
Artista.

CRISTINA said...

¡Ay Senses! Es que estoy vaga total y frívola y tal...es que lo que me sale es ¡¡quiero ser millonaria perdida!! supongo que es que este puente-no puente yo tendría que estar por ahí en uno de mis viajecitos y resulta que estoy aquí...será eso.

Hecho el aviso, sí que conozco al grupo o movimiento Krisis. Ya había leído algo. Y, lo reconozco, no acabo de entenderlos. Lo digo en serio. SE me escapan conceptos e ideas porque lo cierto es que no sé nada de economía, ni de organización del trabajo, ni de sociología. Sé lo que observo, lo que leo, pero no he estudiado nada en firme, no conozco a un grupo de autores de éstos que has leído y analizado en serio...Esa es la verdad. Supongo que no acabo de estar de acuerdo ni dejar de estarlo porque me faltan conocimientos y datos en el tema.
Sí que hay una gran mentira en esto del trabajo que no llega a lo que dicen los de Krisis pero que un poco sí: el hecho de que trabajando menos la economía y la sociedad peligren. Esa sí que es una gran mentira que nos hacen creer a todos. Esa pregunta de ¿y si no se trabaja mucho, quién va a pagar las jubilaciones?
Es obvio, pero de lo que se trata es de trabajar menos y mejor. Otra obviedad, el ejemplo de que pueden en Somalia trabajar mil personas doce horas al día haciendo tornillos, y pueden en Suecia trabajar mil personas tres horas al día haciendo tornillos; el rendimiento económico será para los suecos, porque tendrán máquinas, medios de transporte y distribución, buenas condiciones laborales que a la larga benefician a todos, etc...
Y otra de las mentiras, sobre todo para el empresario medio es esa de las condiciones laborales. En algunos lugares de Europa ya se han dado cuenta de que un buen salario, una flexibilidad de horarios, una estabilidad para el trabajador, etc, son buenos para todos. Aquí en España hay muchos que no tienen una visión a largo plazo y se niegan a todas esas mejoras. Además de ser injusto es un error.

Ya ves que mezclo temas. Estoy espesa. Y es que necesitaba un viaje...ya lo he dicho.

Sigo.
Creo que en el fondo de lo que se trata es (sigo con pensamientos simples, ya ves), de un modo de vida.
Si uno tiene que trabajar en una cadena de montaje haciendo coches es porque hay gente que quiere comprar coches. A su vez, esos que compran coches necesitan trabajar para pagar el coche...
Quizás fuésemos más felices si nadie hubiera inventado el motor de explosión...
Claro, que nos podemos quedar a mitad de camino, y ya que el motor de explosión está inventado, podemos comprarnos un coche normalito para ir a trabajar si no hay transporte público adecuado, y para irnos de viaje por ahí. Lo que no tiene sentido es comprarse un todoterreno de 50000 eurazos y luego tener que hacer mil horas extras para pagarlo y no tener tiempo para irte por ahí con él.
Esta dinámica del todoterreno se puede aplicar a muchas cosas. Y ahí sí que cae mucha gente. Y ahí sí que uno piensa que nos hemos vuelto gilipollas.
También están (estamos) los que no, los que no participamos de éso.

Como ves no puedo "ir más allá" y me tengo que quedar en un sentido más social, más cotidiano y más práctico.
Y ahí es dónde lo que sí entiendo y suscribo es lo que dice Pon. Sólo que valorando mucho el ocio, que bien empleado es, como tú dices, lo que más puede realizarnos (blogs, amigos, cine, viajes, dedicación a la familia, lectura, conciertos, tiempo para pensar...).
Y al leer el comentario de Pon, recuerdo su último post que me llenó de emoción y me pareció exquisito.
Y es que, por mal que estén ahora las cosas, me parece injusto no recordar lo mucho que han trabajado generaciones anteriores. Y en condiciones tremendas, mucho peores que las actuales. Cuando pienso en mis abuelos, quejarme de lo que ahora vivimos me parece una obscenidad, de verdad lo digo.

Y después hay otra cosa. Para nosotras, las mujeres, el trabajo remunerado sí que es, como idea, una forma de dignidad. Es un signo de independencia, de principios. Todavía sigue siéndolo. Porque sí que fue un derecho que nos tuvimos que ganar.

Uy...ya no sé ni lo que he escrito.
Vaya comentario más revuelto y más largo.

Porque claro, luego están los pobres de verdad, los marginados, los excluidos de todo, del trabajo, del ocio y de las teorías.
Y están los neopijos de mucha teoría pero que si se les desconfigura la ADSL el mundo se les viene abajo (no soy pija pero he sufrido mucho con la ADSL).
También están las teorías de siempre como las de Marx. ¡Claro que sigue vigente! Lástima que él mismo en su vida personal fuese un tirano y un machista.
Y hablamos de trabajo...en estos momentos hay niños trabajando sacando carbón. Y otros que se mueren de hambre, literalmente.
En fin...
vamos, que es muy muy necesario que en todos los temas haya teorías como las de tu post, que vayan más allá...pero en el más acá hay tantas cosas de las que ocuparse...

Besos, Senses.
Como siempre, tú, haciéndonos pensar y escribir (aunque sean comentarios pesadísimos como éste)

Senses & Nonsenses said...

estando muy de acuerdo con vuestro discurso -que es impecable- creo que ha llegado el momento, ahora que el pleno empleo vuelve a ser una utopía irrealizable, ante los nuevos tiempos que llegan (que ya están llegando), de encontrar y exigir nuevas soluciones. la historia del movimiento de los trabajadores tb es la historia de las veces que nos han engañado (sin querer minimizar los logros y derechos alcanzados). pero en estos momentos estamos peor que hace 20 años (...y empeorarán): por abajo, trabajo sumergido, menos seguridad, míseros sueldos; por arriba, con casting de ejecutivos (tipo El método Grönholm); la maternidad como “problema”, algo que debería estar ya superado, pero tan eficaz para la discriminación; han cambiado los métodos de control: video-vigilancia en los puestos del trabajo, análisis de sangre (para el control de enfermedades y sustancias varias), y algunas otras prácticas de control que si no son anticonstitucionales debieran serlo.

aunque sea a veces muy difícil escapar del ocio dirigido o impuesto, de lo que es casi imposible escapar es del trabajo dirigido o impuesto, tenemos TAN aprehendido esto de ...porque sin trabajar no se puede vivir, ...ni gastar; ...porque si no trabajas eres un parásito social, no podemos escaparnos porque te van a pre-juzgar por el puesto que tienes, ...y por lo que ganas (creo al contrario que nos hacen ver que el trabajo es todo, que sin trabajo no eres nada); ...porque te realizas como persona (¡?), porque dignifica, ja, quizá en un artista o en un artesano, en un intelectual, quizá un maestro de escuela vocacional, y algunas otras profesiones vocacionales, (no se me ocurren muchas eh), quizá un médico rural o en el tercer mundo, porque tampoco creo en los médicos de consulta general que somatizan todo, y a la primera de cambio te están recetando un anti-depresivo.
-no, mire, no necesito Prozac, lo que necesito es trabajo.
el trabajo lo dignifican las personas que lo hacen, no el trabajo en sí mismo. (G.Iglesias dignifica la política, o Labordeta, y otros que seguramente por ello mismo no los conocemos). me parece difícil enseñar valores dignos a nuestros hijos HOY con el trabajo, o mejor dicho, con lo que se van a encontrar en el mercado de trabajo. ¿qué valores positivos podemos transmitirles? que hay que ser el mejor, que hay que ser sumiso, que hay que subirse a la noria aunque tengas que poner zancadillas en el camino, que no se puede perder el tren, que el fin justifica los medios, que cada uno tiene lo que se merece (lo que se ha trabajado) ...?, que los sin techo están así por su culpa, o porque quieren, o porque algo habrán hecho.
(Así estamos llegando a situaciones tan surrealistas como que un funcionario de la admón. publica escriba a con “h” cuando no toca en un documento (me ha pasado), y un sin techo se te ponga a hablar de heidegger (esto es de El rey pescador, de Terry Gilliam, pero sabéis a lo que me refiero, ya hay situaciones parecidas). al final no es cuestión de talentos, sino de saberse colocar en el lugar adecuado, y saber saltar el mayor número de obstáculos sin caerse... o caerse dentro del sistema.
o porque el trabajo nos hará LIBRES... solamente creo yo en el caso que hagas lo que te gusta, o si eres autónomo... esas son, muchas veces, las únicas posibilidades de no perder la dignidad al final del día en el trabajo.
la implantación de la media jornada europea (Suecia, holanda...) tenía, además del objetivo del pleno empleo, la intención de posibilitar el dedicar una parte del día a actividades sociales, o actividades personales, éstas sí para el desarrollo de uno mismo como persona. pero en la mayoría de los casos sólo ha servido para crear empleo más precario, y que la gente necesite buscar otro trabajo para completar su salario.

me está quedando ya un tostón, y aún quiero comentar algo respecto a la radiografía brutal de la cultura del ocio que haces, y me tendrás tb en esa guerra. por supuesto. i tiene un Post. sé que hay gente que no quiere tiempo para pensar, allá ellos, que no saben qué hacer con su tiempo, o personas que son víctimas de las últimas tendencias (en moda, tecnología, en lo que se te ocurra...), que tienen que tener lo último de... que se deprimen si no pueden ir al último sitio de moda. esto creo yo que tiene que ver más con la sociedad de la velocidad y la desaparición que decía paul virilo: pero en el trabajo, en el ocio, ...hasta en hacer el amor. el tiempo es oro (dinero), la cultura de la satisfacción inmediata, la cultura (...yo diría esclavitud) del consumir por consumir antes de consumirse uno mismo (consumir cosas, experiencias y personas, y si eres de los primeros en tener-LO, mayor autoestima).
como decía pe-jota, pero mejor desde la ventana de un café o en el banco de un parque, sólo hay que pararse a observar y mirar.
...lo rápido que va todo el mundo.

no sé, tengo la sensación de que me ha quedado un discurso un poco farragoso...
En fin...

Senses & Nonsenses said...

aunque por otros motivos ha salido en el blog de justo una película de agnes vardá que me encanta, Sin techo no ley, en el que una maravillosa sandrinne bonnaire interpreta a una secretaria parisina bien situada que un buen día decide dejarlo todo y ser una trotamundos, una vagabunda. ...claro que, el final no es muy feliz.

debemos construir una mejor sociedad entre todos: me parece un buen principio.
hacerla entre todos, imposible. ...pero al menos ser idealista en el blog, no?, mantener la utopía aquí que no choca con la obstinada realidad.
dentro de nada, ...me veo venir, me pongo a reivindicar la pequeña Komun-idad, el barrio, el trueque, y en ese plan... ;-))

besos.

pon said...

Bueno, creo que yo lo he enfocado desde el punto de vista de la mujer,a las que el trabajo si nos hace libres por definición porque nos hace independientes económicamente, lo cual no es ninguna tontería y creeme que sé de primera mano de qué hablo. La dependencia económica es uno de los peores lastres que una persona puede arrastrar.
A los hijos,qué se les enseña......que el trabajo dignfica en cuanto te hace útil a la sociedad, que debe hacerse honradamente y con dignidad se trate del que se trate, que todo trabajador merece respeto, y que el trabajo no mancha. Nunca.
Para dejar algo mejor que lo que nosencontramos hay que arrimar el hombre. Si no te importa yo sigo pensando que la utopía es posible,porque si no ¿qué me queda?, sin nada por lo que luchar esto no tiene sentido.

pon said...

Arrimar el hombro,quería decir. El hombre ya se arrimará.....si acaso.

Senses & Nonsenses said...

bueno, ese punto es del todo incuestionable. y así lo he entendido, cristina tb hablaba de ello. y como ya he dicho en tu blog, al mismo tiempo que ellas accedían al trabajo, ellos deberían haberse responsabilizado/liberado a la mujer del trabajo del hogar. en esto sí que están cambiando las cosas, aunque quede mucho-muchísimo por hacer. pero confío mucho en las generaciones venideras (en la generación de los hijos de mis amigos, que me gustaría pensar que la igualdad real cada vez está más cerca, que será posible).

soy tan idealista como tú, másomenos, me imagino, y eso quería decir, aunque lo habré dicho fatal, que aquí, en el blog, no voy a poner-me censuras a la utopía. que ya en el día a día la realidad se empeña en recordarme eso, que soñar con un mundo mejor, más justo, sólo son utopías...
pero insisto, sigo confiando en la gente, e intento poner mi granito de arena para que un mundo mejor sea posible...
si renunciamos a la utopía, apaga y vámonos, claro. amén.

JP said...

Hola.
Que tema este del trabajo!
Besos

@ELBLOGDERIPLEY said...

Veo que se han montado entradas en los comentarios también, muy interesantes. Me he acordado tb de la peli "Sin Techo ni ley", y de esas dos pelis belgas que hablan sobre la explotación ilegal a inmigrantes...
El tema ("La decadencia, la solución final" que diría la Naranjo) es que el dinero, el consumo, y el post-capitalismo en el que vivimos, se lo come todo, como Saturno...
No sólo es ya el dº a un trabajo honrado y digno, sino que la sociedad establecida, nos ha convertido a todos en simples productos de consumo, para consumir... En que ya no somos personas, sino números, variables, y que sólo interesamos por la capacidad de consumir y el consumo que generamos...no sé.
¿Me he puesto un poco Keynesiano? Ni idea...También que estoy con la alergia,y "el Manifiesto" me ha costado...Me sale la parte artística y el cantar "Cómicos", de Víctor Manuel...A veces no doy para más.
Besotes.

CRISTINA said...

Creo que estamos todos de acuerdo. Con matices y tal, pero de acuerdo.

Y claro que hay que defender la utopía, Senses. En el blog y en todo.
Y hay que defender la utopía hasta en el trabajo, a pesar de los incompetentes, de los jefes, de los pelotas y trepas y de la "esclavitud"...
Porque ser utópico en plan "gafapasta" como los Krisis (es un poco una broma) es muy fácil, lo difícil es mantener las ganas de mejorar las cosas, la ilusión, la honradez, la protesta constructiva, o sea, lo dicho, mantener la utopía, día a día, levantándose a golpe de despertador y llegando cansado a casa.

¡Ay, qué bien hubiéramos estado de puente, coooñññoooo!

Besos.

Justo said...

Senses, ¿has visto "Into the wild" -"Hacia rutas salvajes"-, la película que ha estrenado Sean Penn como director este año?

Si no, me gustaría que la vieras, porque es un poco el "Sans toit ni loi" a la americana. Es muy buena también. Y los paisajes son inmensos..

Un abrazo

Senses & Nonsenses said...

aún no he visto la de sean penn, cuando se estreno pensé en sans toit ni loi, claro, ...es que es una película que me dejó una fuerte impresión. también me vino a la cabeza por un mmto. al leer el manifiesto, de verdad, y por esas coincidencias blogueras, encuentro que tiene todo el sentido del mundo que estemos hablando de esta peli, tanto que ahora tocaría hacer un post sobre Sin techo ni ley.
durante el film nunca sabremos las razones por las que ella abandona su acomodado trabajo de secretaria en París, y un día decide “yo me bajo en la próxima, y usted”. Es más, vamos descubriendo lo que opinan los demás (la sociedad) sobre su decisión, ...están los que la utilizan, los que la excluyen, los que abusan de ella (por ser mujer doblemente so-juzgada y utilizada), los que la ayudan, para luego criticarla al no quererse someter a la estabilidad de una mediocre vida pequeñoburguesa.
es difícil empalizar con el personaje de sandrinne bonnaire, porque mira que es borde la tía, además, por lo que creo que agnes vardá pretende que el espectador se posicione ante lo que está viendo, que sea él, si acaso, el que haga un juicio moral. quizá por eso, lo que más recuerdo, lo que más me impresionó es cuando llega a una pequeña comunidad hippy pero se tiene que ir al no querer colaborar y asumir las responsabilidades/ obligaciones de la comunidad, y les reprocha que vayan de libres, pero que en realidad no lo son, y la hippy le contesta que puede que sea más libre, que ella (la hippy) eligió un punto intermedio entre la soledad y la libertad, pero que ella (sandrinne) había elegido la libertad total, y que lo que tiene/ recibe es la soledad total.
tengo que volver a verla...
la de s.penn caerá...

Justo said...

Pues sabes que no estaría mal que hicieras una entrada sobre esta película, porque además no es muy conocida, y está bien rescatarla.

Yo sólo la vi en su estreno, pero me impresionó mucho: estaría bien que me refrescaras la memoria, de todas maneras; es verdad que el personaje de ella se hace antipático ¡pero está tan soberbia!
Una amiga con la que viví un tiempo tenía colgado el cartel de la película en su habitación.
Besos.

Senses & Nonsenses said...

...pero si prácticamente acabo de hacer todo un post de la peli. tb la he visto una sola vez, pero la recuerdo mejor de lo que hubiera pensado. ...debió impresionarme mucho. quizás cuando vea la de s.penn, Hacia rutas salvajes que estoy seguro que encontaré conexiones entre ambas.
sandrinne bonnaire tiene un lugar especial en mi biofilmografía: además de Sans toit ni loi es la protagonista de otra peli que adoro Monsieur Hire.

un abrazo.