Wednesday, June 26, 2013

Dos hombres y un armario

Dwaj ludzie z szafą, 1958

Roman Polanski tenía 25 años y aún estudiaba en la Escuela de Cine de Lodz cuando realizó este corto: auténtico ejercicio de estilo que pretende hacer un recorrido por las vanguardias de la primera mitad del s.xx: desde el slapstick, un "género" que entusiasmaba a los surrealistas (Quiero ver un homenaje a Magritte en ese pescado que aparece como flotando entre nubes), hasta el expresionismo alemán o el teatro del absurdo. Se pueden advertir ya algunas de las características de su cine: como la (cruda) representación de la violencia o el recurso del humor (negro). Pero, ¿qué es lo que nos quiere contar Polanski?


Dos hombres y un armario emergen (nacen) del mar, y alcanzan la playa muy contentos de llegar a un mundo nuevo del que quieren participar.
Dos hombres y un armario (habría que verlos como un único personaje) se dirigen a la ciudad donde tratan de llevar una vida "normal": buscar alojamiento, coger el tranvía, comer en un restaurante, conocer a una chica, pero son rechazados sistemáticamente por la gente "normal", ignorados (como el hombre que sólo se ve a sí mismo en el espejo), incluso agredidos. Sin preguntarse siquiera que hay en el armario. Dos hombres y un armario surgen del mar para presenciar el catálogo completo de las pequeñas miserias, el rechazo y la violencia de la que es capaz la sociedad (*). Vemos situaciones violentas como normales mientras que nos asusta la inocencia, o da risa. Nos queda la (triste) impresión de que en esta sociedad se acepta antes robar o matar que el mero hecho de ser Diferente.



Dos hombres y un armario (Roman Polanski, 1958)

8 comments:

Laura Uve said...

Qué razón tienes, ser diferente es algo tan mal visto que se convierte en si mismo en un acto de rebeldía sin quererlo... como aparece en el corto (no lo había visto).

Qué maravilla ese Feeling Good de Nina Simone.

Un abrazo!!

Uno said...

Estupendo corto. En el 58, no se manejaba el concepto del armario relaccionado con el mundo gay, creo yo. Hoy se podrían hacer otras lecturas.

Un abrazo

Leopold said...

Muy bueno, no lo conocía¡¡¡¡

Félix Esteves said...

Interesante trabajo de Polanski, un pionero del cine de vanguardia. No conocía este corto, gracias por presentarlo. Un fuerte abrazo desde Caracas.

Javier Arnott Álvarez said...

No hay nada peor que el miedo al diferente y a la diferencia.

Justo said...

Qué delicada y qué bonita.

¡Me encantó la entrada al restaurante!

senses and nonsenses said...

qué bien que os haya gustado tanto!
es una delicia.
será casualidad, pero es curioso los matices que adquiere con el paso del tiempo. visto hoy, la lectura gay es indudable.

Joel Rodríguez said...

en los años 50 ya se relacionaba el armario con la homosexualidad?