Thursday, August 06, 2009

Atomic


Como tú, también yo intenté luchar con todas mis fuerzas contra el olvido. Como tú, he olvidado. Como tú, deseé tener una memoria inconsolable, una memoria de sombras y de piedra. Luché por mi cuenta, con todas mis fuerzas, cada día, contra el horror de no comprender ya en absoluto el por qué de recordar. Y como tú, he olvidado...
¿Por qué negar la evidente necesidad de la memoria...?
...Escúchame ...Sé más. Esto se repetirá.
Doscientos mil muertos. Ochenta mil heridos. En nueve segundos. Son cifras oficiales. Aquello se repetirá. Habrá diez mil grados en la tierra. Diez mil soles, dirán... El asfalto arderá. Reinará un profundo desorden. Toda una ciudad será levantada del suelo y volverá a caer convertida en cenizas...
Hiroshima mon amour

Hiroshima Mon Amour (Alain Resnais, 1959)
http://unviajeimposible/2007/08/hiroshima-mon-amour.
En relación a la atrofia espiritual de Occidente como punto de partida, los años 80 la revelan completamente porque asisten al definitivo derrumbe de las distintas respuestas que se dan en la cultura occidental a la caída del Ancien Régime. Si contemplamos el siglo XIX, encontramos varias respuestas alternativas. Una respuesta alternativa de primer orden sería lo que podríamos llamar ideologías de emancipación: anarquismo, socialismo utópico, comunismo, etc. Otra respuesta podríamos encontrarla en el arte: la utopía estética, que se aventura a lo largo del siglo XIX y que incluso perdura a través de las vanguardias artísticas. Posteriormente nos encontramos ante un proceso de progresivo debilitamiento de estas respuestas generadas por lo que hemos llamado modernidad. Este debilitamiento se inicia muy claramente a partir de la II Guerra Mundial. Hiroshima es el derrumbe de la utopía científica, la degradación totalitaria de las ideologías emancipadoras es el desvanecimiento de la respuesta alternativa en el terreno político y el fin de las vanguardias es el fin de la respuesta estética. ...Los movimientos de finales de los 60 y principios de los 70 todavía están enraizados en el siglo XIX ...en cambio, los años 80 son la súbita revelación de que eso ya no es así. ...entra en crisis la posibilidad de un nuevo orden político, tal como se apuntaba en el siglo XIX, ....y también la confianza en el progreso: la ciencia no es esa fuerza unilateralmente emancipadora que se había previsto. ...los años 80 revelan la vaciedad de alternativas que ha generado la modernidad.
Jan Saudek
http://www.saudek.com/ El Blog de Rafael Argullol

16 comments:

CRISTINA said...

Se me había pasado tu post de "Los santos inocentes", lo acabo de leer ahora.
Y en este otro me encuentro con otra de mis películas favoritas y con una de mis canciones favoritas, aunque siempre ese tema me lleva a "Trainspotting".

Un lujo.
Y una tristeza saber que eso que has recalcado en rojo es terriblemente cierto.

Besos, Senses

calamarin said...

La naturaleza del hombre es destruir, solo hay que observar un poquito... la cantidad de países que en estos momentos están en guerra es alucinante... VIVAN BLONDIE!!!

pon said...

La naturaleza es más sabia que todos nosotros juntos. Nos pone en nuestro sitio echando pipas.

Pero mientras nos quede Blondie, pues vamos tirando.

GusPlanet said...

Aahhhhhh amigo Senses: sumamente interesante tu post, muy interesante...
Pero no comparto esa visión tan 'abismal' del mundo, sí está muy buena la interacción entre los siglos, pero me sigue pareciendo una explicación muy 'intelectual', el mundo visto desde la 'Vieja y cansada Europa'.
Tal vez porque vengo del Nuevo Mundo, que tengo una visión un poco más optimista y creo que así como los medios dan a creer que estamos ante un derrumbe general del mundo, yo creo que sí, pero del mundo tal cual se ha conocido hasta ahora ... creo que se acercan otros vientos de cambios, mucho mejores, tal vez lo espiritual venza ... si todos creemos en ello.

Un cálido saludo, desde una muy calurosa París!
GusPlanet

El Deme said...

Destruir para construir, el hombre sólo sabe poner bombas para crear inquietud, temor y odio. El orden mundial donde unos son los buenos y otros son los malos me da miedo. Y luego están las grandes empresas que hacen negocio. ¿Cómo es posible que unas vidas valgan más que otras?.

Caronte said...

magnífica referencia a la época atómica de Dalí...la bomba atómica, creo que con el paso del tiempo se ha perdido un poco la noció de lo que significa, aunque, como los campos de concentración, no podemos hacernos una idea de lo que es, no sólo el matar a tantos miles de personas en poquísimos segundos, es decir, no sólo el hecho sino la IDEA de hacer algo así, y encima algunos lo justificaron de una forma tan rastrera..."era para evitar más muertos, así la guerra no se alargaba más"...cuando en realidad no era más que una advertencia a la URSS, en plan, "mirad lo que tenemos".

PD: Y viva Marilyn!!

1 abrazo.

theodore said...

"...la ciencia no es esa fuerza unilateralmente emancipadora que se había previsto."

El hombre seguirá destruyendo. Está en su naturaleza. Como dice Caronte, existiendo la idea, el hecho tarde o temprano acaba llegando, y hay demasiados paises jugando a las bombas, lo comentabas en el post de 2007 (estupendo, por cierto, no lo leí en su momento. H.Mon Amour refleja más dolor y desesperanza en una línea de diálogo que todas las superproducciones sobre guerra y derivados juntas).

Oh, your hair is beautiful.

Un abrazo, espero que se arreglen tus problemas técnicos (y descanses, que nunca viene mal)

Aventurer@ said...

Visité la ciudad de Hiroshima en el 60 aniversario de la caída de la bomba atómica.

Hoy día es una ciudad surgida de las cenizas y sumamente consumista como cualquier otra ciudad de Japón.

La destrucción sirve para volver a reconstruir una ciudad pero esas almas humanas que desaparecieron bajo el horror sigue en nuestros recuerdos a través del Memorial de la Paz, Patrimonio de la Humanidad. Lo acontecido allí nos hace pensar en la controversia de este mundo y la maldad de los que gobiernan este mundo.

El ser humano tiene la capacidad para volver a la vida y resurgir de una hecatombe, volver a la vida...volver a reconstruir sus vidas y lo que nos queda es la esperanza...pero me pregunto...¿Cual será la próxima Hiroshima?

CINEXIM said...

Ayer explotó una bomba de hidrógeno en el último episodio de la 5ª temporada de Perdidos en mi televisor. Brutal!!!

Anonymous said...

cinexim avisa de los spoilers que hay gente que no habrá visto el último episodio!

Isabel chiara said...

La ciencia es esa fuerza unilateralmente emancipadora de la pérdida de la esperanza, de la compasión, del desencanto...

Menos mal que Blondie es científicamente magnífica ¡Y cómo está!

Clara Castillo said...

Hola!! Pasé por aquí para conocer tu blog, que parece muy interesante, y dejarte una invitación al mío: claratoctoc.blogspot.com
Te dejo mis saludos, hasta pronto
Clara

Silencio said...

creo que el "futuro" y la tecnología parecían inmunes al sistema económico, y no, el poder, la economía tienen en su mejor aliado a la tecnología, inclusive esos avances médicos solo son posibles con una tecnología que deja muy buenos dividendos... el futuro de las máquinas al servicio del hombre también mal realizado, son las hombres al servicio de maquinarias

saludos

M.Eugenia said...

Lamentablemente no aprendemos, soy bastante pesimista estoy convencida de que volverá a ocurrir.
Saludos

JOSÉ ÁNGEL HIDALGO said...

No sé qué hay de cierto en todo esto de erigir Hiroshima como un símbolo de la maldad del hombre. Un siglo antes, el rey Leopolgo de Bélgica asesinó a 4 millones de negros en Congo, su finca privada: simplemente los agotaba trabajando el cacao (famoso el chocolate belga, vaya), los mutilaba y no los curaba. Sobre ese ambiente está inspirada la novela de Conrad "El Corazón de las Tinieblas". Malos hemos sido siempre, pero buenos también: estos tiempos que vivimos son los mejores que nunca ha vivido la humanidad: diga lo que diga Argullol. Y ya sabes lo que decía Nietzsche: huye de filósofos: son como curas, en sus ojos sólo verás la amargura que quieren que sientas.
Saludos.

Jesús Angel Ortega said...

Que tal Senses.
Muy interesante el recordatorio de este triste suceso. Me gustaría visitar Hiroshima algún día. Ahora las visiones que tengo son las de Hiroshima mon amour, que recordé gracias a tí y a tus entradas sobre la nouvelle vague, y de algunas películas japonesas (Lluvia negra y alguna otra) que me encantaron, sobre todo al reflejar la vida en esa ciudad antes de la bomba.

¿Cuantas de esas cabezas nucleares quedan por ahí aún? la verdad es que acojona bastante...

http://jesusangelortega.wordpress.com/2009/04/23/dr-strangelove/

Del tema de Blondie, solo decir que es de mi época y que me gusta un montón.

Un abrazo.