Tuesday, November 18, 2008

Malena es un nombre de tango

Durante mucho tiempo viví en tierra de nadie,
una delgada línea fronteriza entre la existencia y la nada. Todo a mi alrededor se movía y se expresaba, las personas, los objetos, los acontecimientos, el sol y la luna, todo partía de un punto y llegaba a otro, todo respiraba, todo existía, excepto yo,
que no dudaba de nada, salvo de mí.




-Preferiría que me regalaras un libro, o un plumier de madera...
-Escúchame, Malena. Ya me he dado cuenta de que no te hace mucha ilusión, pero sin embargo este diario te puede ser útil. Escribe en él. Escribe sobre las peores cosas que te pasen, esas tan horribles que no se las puedes contar a nadie, y escribe sobre las mejores, esas tan maravillosas que nadie las comprendería si se las contaras, y cuando sientas que no puedes más, que no vas a aguantar, que sólo te queda morirte o quemar la casa, no se lo digas a nadie, cuéntalo aquí y volverás a respirar antes de lo que te piensas, hazme caso.


...Estaba en el primer cajón del escritorio de Reina, y sin embargo era el mismo cuaderno, irreconocible de puro viejo, el lomo torcido, desprendido del resto, el fieltro desgastado en las esquinas dejando la armadura del cartón al aire, un diario de niño forrado de tela verde, como una chaqueta tirolesa con un diminuto bolsillo en una esquina...
Alargué la mano y lo toqué sin que ella se diera cuenta. Reconocí su tacto y lo saqué del cajón, y lo abrí al azar, para buscar después, por puro instinto, las páginas que escribí en los días de gloria. Empecé a leer y mis labios dibujaron la sonrisa de entonces, redonda y plena, el corazón me latía más aprisa, y mi piel protestaba, erizándose, por aquella gozosa agresión. Cerré los ojos y pude casi oler el olor de Fernando. Cuando los abrí de nuevo, tropecé con la primera anotación en boli rojo, unas palabras que no había escrito yo...
Había muchas más frases en rojo, acotaciones sarcásticas a mis propios escritos, tachaduras que incorporaban venenosos textos alternativos, signos de admiración en márgenes, interrogaciones y exclamaciones, carcajadas deletreadas con meticuloso cuidado, ja, ja, ja, y ja.
-¿Qué lees? -me preguntó mi hermana-. ¿Qué es eso?
Le di la espalda y seguí leyendo, hasta que una punzada de dolor, purísimo, una muerte abreviada y auténtica, me golpeó en el centro del pecho, y para soportarla me doblé hacia delante, y seguí leyendo, me seguí muriendo de aquella muerte seca que me mataba desde hacía tanto tiempo, y celebré cada zarpazo como una caricia, cada dentellada como un beso, cada herida como un triunfo, y seguí leyendo, y la boca se me llenó de un sabor tan amargo que espantó a mi propia lengua, el aliento atroz de lo podrido corroyendo mis dientes, royendo mis encías, descomponiendo mi carne, habría jurado que no estaba llorando aunque mi piel quemaba, y seguí leyendo.
-Pobre amor mío -me oí murmurar, mi voz enferma, mis labios desgarrados, mi alma agonizando, evaporándose casi-, si sólo tenías veinte años. Tú, que te creías tan mayor, y al final te engañaron como a un chino.


Para mí, es algo más que una novela.
Con Malena descubrí la rama de mi familia a la que pertenezco:
los raros.
Para mi hermano...

Las imágenes son de Tamara de Lempicka.
http://www.almudenagrandes.com/

18 comments:

pon said...

Cuánto Samuel.......

Vulcano Lover said...

Ese ejercito de raros que discretamente poblamos el mundo y vivimos en su cara B...

Thiago said...

Un bonito recuerdo y sentido homenaje a Almudena que lo estará pasando mal, después de lo de su marido en la Universidad y con la justicia.

Almudena tiene una sensibilidad exquisita y escribe como los ángeles, o como el diablo.... No eres raro por tus gustos literarios... Hoy se le llama raro a todo lo que no es adocenado.

De raro a raro, un bezo.

Thiago said...

¡Uy, perdón! Firmé desde el otro blog, el de "chicos ligeros de ropa", lo siento...!! Si ves que tal puedes borrar mi comentario...

Mas bezos.

Capri c'est fini said...

Pero qué bien le van los retratos maravillosos de Tamara de Lempicka al texto de Grandes. Nunca se me hubiera ocurrido, pero casan muy bien. Qué decir... yo es que por Almudena Grandes tengo debilidad, como escritora y como persona... Saludos.

AntWaters Daza said...

Entender a la familia o el lugar de donde uno puede haber venido; síps.

Ohhh, no la he leído y mira que de los Fuertes, ella está antes que Gloria, pero... todo con el tiempo, supongo, y si no, también es una suerte, porque me has enseñado una parte hermOsa, con lo mucho que sabes que me gusta, y cuando lo lea podré tejer más hilos para ti que te habrás ido, y ya son muchas "y" para una frase ;)

Lo que no entiendo muy bien es el sentido de ese título; o igual sí, pero por instinto, no porque haya escuchado muchos tangos... pero será que a las gentes que viven en los tangos les pasan demasiadas cosas para ser normales...

"¡Cuándo comprenderás que ser normal no es más que una falta de imaginación o de valor, querida!"

Besos asombrados

AntWaters Daza said...

"El secadero de ojos asombrados", me has recordado.

Y abrazos, también, que hace tiempo no te dejo ;)

Ad astra per aspera said...

leí esa novela estupefacta, ¡yo era malena! un par de años después la leyó un amigo íntimo y me llamó. ¡eres malena!, me dijo. también uno de mis hermanos. adoro a malena jajajajajaja

Justo said...

No soy almudenagrandero, no he leído ninguna de sus novelas.., pero me he sumergido en el texto que propones con la distancia adecuada (escuchando la canción nueva de Christina Rosenvinge que se llama así, y que le pega a esta entrada, yo creo).

Y fue agradable hacerlo. Del texto lo que más me gusta.. eres tú -tu mirada, imaginarte leyendo el libro, lo que te hace sentir-.

Un abrazo

HOMBRESPARAHOMBRES said...

Lo mejor que le puede pasar a una persona, es que los inútiles y los adocenados la consideren "rara", casi siempre, por envidia o falta de inteligencia o, lo peor, falta de sentido común.
Almudena Grandes, una de las mejores escritoras de la actualidad.
Un abrazo.

Gus said...

Malena canta el tango como ninguna
y cada verso pone su corazón.
A yuyo de suburbio su voz perfuma.
Malena tiene pena de bandoneón.
Tal vez allá, en la infancia, su voz de alondra
tomó ese tono oscuro de callejón;
o acaso aquel romance que sólo nombra
cuando se pone triste con el alcohol...
Malena canta el tango con voz de sombra;
Malena tiene pena de bandoneón.

Tu canción
tiene frío del último encuentro.
Tu canción
se hace amarga en la sal del recuerdo
Yo no sé
si tu voz es la flor de una pena,
solo sé
que al rumor de tus tangos, Malena,
te siento más buena,
más buena que yo.

Tus ojos son oscuros como el olvido;
tus labios, apretados como el rencor;
tus manos, dos palomas que tienen frío;
tus venas tienen sangre de bandoneón...
Tus tangos son criaturas abandonadas
que cruzan sobre el barro del callejón
cuando todas las puertas están cerradas
y ladran los fantasmas de la canción.
Malena canta el tango con voz quebrada;
Malena tiene pena de bandoneón.


(Homero Manzi, Buenos Aires, 1941)

Un abrazo desde Paris! Muy bello tu post ...

CRISTINA said...

Genial Tamara de Lempicka. He estado buscando un post que escribiste hace mucho con ilustraciones suyas y no lo encuentro...no sé...

¿Por qué raros?
¿Por qué para tu hermano?

Besos, Senses.

pe-jota said...

A veces dejar un comentario es imposible porque a veces las cosas son sentimientos y sensaciones difícilmente explicables, estados de comunión producidos por las emociones desencadenadas por un texto en las que como espejo se te devuelve una mirada en la que te identificas.

Criss Cross said...

Hace rato que no pasaba por aquí ...

Que bonito, de verdad.

JP said...

Muy bonito .
y afortunadamente este Mundo tiene muchos raros .
Sin nosotros que aburrido sería todo.
Y Malena es un nombre que me encanta . Dejé en Argentina mi tortuga , que precisamente se llama Malena .
Le puse ese nombre porque es un tango que me encanta.
"Malena canta el tango como ninguna.
Malena tiene pena de bandoneón"..
Chauu

El Deme said...

Almudena Grandes siempre me ha gustado. Es una de mis escritoras favoritas. Esos novelones de familias enfrentadas en las que se observa cómo el paso del tiempo no es excusa para que los errores y los aciertos se vuelvan a repetir años después. Somos la imperfección de los otros.

Adriàn Mariscal said...

No ceso de impresionarme...anotarè este libro en mi lista de pròximas compras.

Màs abrazos!

senses or nonsenses said...

yo la quiero mucho.
me está esperando El corazón helado

almudena grandes y luis garcía montero se están convirtiendo en la susan sarandon y tim robbins patrios. así descansan un poquito pilar y los Bardem.
escuché algo sobre la movida de Montero en la universidad, pero no sé muy bien lo que ha pasado.

Gus, gracias por la letra de Malena, lo había escuchado por susana rinaldi. le viene como anillo al dedo a este post.

gracias a todos por vuestros comentarios.