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Thursday, December 31, 2009

Farrah Fawcett-Majors

November's Angel
Francesca Gabbiani para Hair Styling

Había una vez tres muchachitas...



Los ángeles de Charlie

...fue mi primer mito erótico.
algún día le dedicaré una entrada en condiciones.

Friday, October 31, 2008

Retorno a Brideshead

Ojalá siempre fuese domingo,
las fresas en su punto, el vino dulce
y Aloysius siempre de buen humor
Sebastian Flyte


¿Qué sentido tiene una nueva versión de Brideshead Revisited, la novela de Evelyn Waugh, cuando existe una maravillosa adaptación de 11 horas, que está considerada como una de las mejores series británicas de todos los tiempos? Lo único que no ha cambiado en esta nueva adaptación es el castillo de Brideshead; se regresa a Howard Castle, el mismo escenario donde se rodó esta serie de culto en 1981 (y donde también Stanley Kubrick rodó gran parte de Barry Lyndon).
Retorno a Brideshead es el flash-back más largo de la historia del cine, aunque se trate en realidad de una serie de TV; pero a mí me gusta considerarla como una gran película de 11 horas, por su calidad, por tener una factura impecable, por el reparto de lujo que tiene: Laurence Olivier, Claire Bloom, John Gielgud... Pero sobre todo, aquí descubrí y me enamoré para siempre de Jeremy Irons. También me enamoré del dandy hedonista Sebastian Flyte y de su encantadora y contradictoria hermana Julia: he perdido la pista a los fantásticos Anthony Andrews y Diana Quick, pero permanezco fiel al flechazo por Irons después de tantos años.
Estamos al final de la Segunda Guerra Mundial, el capitán Charles Ryder regresa a Inglaterra y se aloja con su compañía en el castillo de Brideshead, residencia habitual de una aristocrática familia ultracatólica que frecuentó en su juventud. Charles, que procede de una modesta familia anglicana, conoce a Sebastian en Oxford, donde ambos están estudiando e inician una profunda y ambigua amistad. Gracias a Sebastian pasa todo un verano en Brideshead donde conoce a toda su familia, especialmente a Julia, la otra hija de los Marchmain con quien mantiene una relación muy especial. Es el final de una época, de un estilo de vida, la decadencia de una rica familia acostumbrada en los buenos tiempos a la caza del zorro, a su propia capilla con capellán incluído, y una villa en Venecia para ir a descansar.
La música de Geoffrey Burgon: inolvidable.
Buena oportunidad para recuperar la serie en versión original, ahora que hay más posibilidades a nuestro alcance.


Brideshead Revisited (Granada TV, 1981)
http://www.imdb.com/bridesheadrevisited
Reseña Literaria: Retorno a Brideshead, E.Waugh. Blog de Otis B. Driftwood.

Sunday, October 12, 2008

Contra el Día de la Hispanidad










Mariano Rajoy (11.oct.2008):
Y mañana tengo el coñazo del desfile,
...en fin, un plan apasionante
.
M.Rajoy (10.oct.2007): Yo estoy orgulloso de ser español.
Por eso, pido a todos que el 12 de octubre lo manifiesten...
Para que todo el mundo sepa lo que los españoles sentimos por España.

- Quiero conocer a aquel
hablarle y decirle hola
- No le has visto la pistola
deja esa vaina Javier
- ¿Para qué la pistola?
- Porque tiene miedo
- ¿Por qué tiene miedo?
- Porque no se fía
- ¿Por qué no se fía?
- Porque no se entera
- ¿Por qué no se entera?
- Porque no le hablan
- ¿Por qué no le hablan?
- Por llevar pistola
- Eso mismo fue
lo que yo le pregunté:
¿Pa'qué la pistola?

Círculos Viciosos - Chicho Sánchez Ferlosio, Joaquín Sabina



¡qué viva esPPaña!
...viva la pEStaÑa...




Olé Olé - Soldados del amor

Marta Sánchez, emulando a Marilyn Monroe, Carmen Sevilla, o Rosa Morena, que también tuvo lo suyo, en la fragata Numancia en medio del Golfo Pérsico durante la Primera Guerra de Iraq en las navidades de 1990. Algunos aún deben recordar lo reluciente que tuvieron que dejar el barco, no tanto por la starlette, como por el Ministro de Defensa de la época, Narcís Serra, que les acompañaba.
Y para poder pensar que este post ha merecido la pena, una recomendación: Sidney Lumet dirigió en 1965, The Hill, un alegato antimilitarista, que junto a Senderos de Gloria, y en cierto sentido la antibelicista Johnny cogió su fusil, son, en mi opinión, de visión obligatoria en este tema; una película sobre lo absurdo de la disciplina militar, que está interpretada por Sean Connery, Michael Redgrave y Harry Andrews. Un grupo de prisioneros militares ingleses, encarcelado durante la II Guerra Mundial en el norte de Africa, se rebela contra las vejaciones a las que son sometidos.
Este es el tráiler. Pero podéis verla completa a través del youtube, gracias a Rule Brittannia.

The Hill (Sidney Lumet, 1965)
http://es.youtube.com/watch?v=LpMyLq9yyHs

Thursday, May 22, 2008

Del La,la,la al Chiki-Chiki


Un, dos, tres... al escóndite inglés (Iván Zulueta, 1969)

Desde el post de Eurovisión del año pasado sabía que éste celebraría los 40 años del histórico triunfo del La, la, la que, según cuentan los que lo vivieron, es uno de los grandes episodios nacionales de la década de los 60. Pensaba que iba a ser el más original del barrio contando que la única victoria (en solitario) de España en el festival estuvo amañada por el régimen franquista, y resulta que ha sido noticia de todos los informativos: ¿...y, por qué ahora? ¿porque Massiel ha dicho que el Chiki Chiki es una mierda? Aunque es difícil explicar esta ceremonia de la confusión, ni a quién beneficia, la historia del tongo es mucho más sencilla ...y fascinante.
La noticia no es nueva: yo lo escuché en un programa de radio de Julia Otero hace más de diez años, y tampoco era una información nueva entonces. La teoría con más credibilidad es que Franco, enfadadísimo con la decisión de Serrat de cantar el La, la, la en catalán, no se podía permitir una derrota. La victoria de Massiel apagaría toda la polémica del catalán de Serrat, y éste sería vetado por la tv pública (en la única tv), imagino que hasta 1982. No fue necesario la compra de jurados, como se ha dicho ahora, nuestra imagen exterior no era la más adecuada para ello. Tan sólo una llamada a Alemania, alguna promesa (quizás chiki-bonus en Mallorca, ...es una maldad) y el deseo de derrotar a la pérfida Albion, y Massiel se adelantaba en el último momento al Congratulations de Cliff Richard, que era el gran favorito.


La, la, la en color, en el escenario más bonito de toda la historia.
Aunque no lo veáis tenía que ponerlo.


En cualquier caso nada sorprendente, política y Eurovisión siempre han estado íntimamente relacionados. Seguramente, fue una de las razones de la decadencia del festival, pero también de su resurgimiento según se iba construyendo una nueva Europa. Desde 1993 los países de la Europa del Este se han ido animando a participar, y aunque muchos me lo discutiréis, gracias a estos países el festival está hoy más vivo que nunca. A Ruslana, la ganadora del festival del 2004 la convirtieron ese mismo año en un icono de la revolución de Ucrania, y en los últimos años no han desaprovechado la ocasión para lanzar mensajes a Rusia, como el año pasado o en el 2005, con la adaptación de un himno que se cantaba durante la Revolución Naranja.
Algunos portugueses se manifestaron contra la dictadura de Salazar en 1964, y durante varios años en los 70 los intérpretes lusos lucían claveles rojos. La cantante de Israel, que ya su mera participación fue una decisión política, en su primera actuación en 1973, tras los sucesos de las Olimpiadas de Munich, actuó con chaleco antibalas. Cada país podría escribir sus propias anécdotas: Grecia y Turquía trasladaron sus diferencias respecto a Chipre al festival, mientras que los diferentes estados que surgían de la ex-república de Yugoslavia se intercambiaban los votos entre ellos aunque estaban en guerra.
Otro de los grandes momentos del festival para España, casi olvidado, es cuando nos marcamos un tango en Londres en plena guerra de las Malvinas. Lucía - El. Los hijos de la gran bretaña nos dieron zero points, los 0 puntos más dulces de la historia del festival. Pero nuestro caso siempre es muy raro, Spain is diferent: lo criticamos, no nos interesa y decimos que es algo que está muerto, y como somos muy listos, despreciamos lo que ignoramos. Pero el sábado tendrá una audiencia espectacular como ha ocurrido siempre, antes, y ahora, al menos desde el fenómeno Rosa -que fue peor, por intentar hacernos creer que llevábamos una buena canción incluso para ganar-. Por lo menos, este año sabemos lo que llevamos. Y da igual como quedemos, ...que cómo quedemos mejor que con Rosa de España, va a ser unas risas.
Desde 1998, que por primera vez se decidió el ganador a través del televoto de los espectadores, Eurovisión no ha dejado de evolucionar. Parecía que se había convertido en un festival gay, y de repente se convierte en refugio de los heavys de Europa del Norte (que este fenómeno está poco estudiado aún). Y el frikismo, multiconcepto que sirve ya para todo, y ha perdido su sentido original, que está derivando hacia el cabaret y la performance, con lo cual estoy encantado.


Sigo creyendo que si el pavo irlandés Dustin hubiera sido croata o de un país de la extinta URRS hubiera sido uno de los más serios rivales. Una vez que Dustin está fuera de concurso, esta especie de Albert Plá bosnio es el que tiene todas mis simpatías. Y es que hasta para triunfar como freak es necesario una mínima canción y una puesta en escena que sorprenda.

Bosnia-Herzegovina
Lo peor: la tendencia cada año a la repetición si algo funciona. Grecia, Suecia y Serbia ya ganaron con canciones similares. Suecia además repite intérprete, igual que Rusia. Finlandia, desde Lordi, insiste con el rock duro. Y aunque estas son las favoritas, espero que alguien sorprenda. Como Azerbaijan, espectaculares en su primera intervención en el festival, antes muertas que sencillas, como salidos de una ópera rock. Atención: empiezan muy heavys y terminan como Los Pecos.

Azerbaijan

Sunday, February 17, 2008

¿Qué es lo que está pasando?

Joan Cusack en In&Out

¡¡¿¿Es que todo el mundo es gay??!!
¡Esto parece un puto episodio de Expediente X!



durante esta semana en TV:


Fama, a bailar


Aún sigo babeando con esta coreografía. Y justo después de la hora de comer. Esto sí que es una provocación.
Es el boom televisivo del momento. Quién hubiera apostado hace un par de meses que, Fama, a bailar, el programa más marica de la historia de la TV que yo recuerde, habría dado jaque mate a un clásico como el tomate, que ha sido la pesadilla de todas las cadenas de TV -y de la Pantoja-, y que ha dejado su huella hasta incluso en los informativos. Todo es efímero, y más, cuando hablamos de la tele.




El cambio de sexo de Amor. ¿Visibilización de la transexualidad o pornografía catódica? El caso de Amor es paradójico, no hay una opinión unánime al respecto. Telecinco se ha encargado de financiar la operación de reasignación de sexo de Amor, la ya famosa concursante transexual del último Gran Hermano, a cambio de la exclusividad de las imágenes y el consecuente recorrido por el circo mediático. Morbo del personaje, tirón popular, y un chantaje económico a cambio de la exhibición de la intimidad de esta chica de 18 años para subir unos puntos la audiencia.
El programa consiguió sus objetivos.


La Casa Azul

Y por último, lo que está suponiendo una revolución total es el nuevo sistema de TVE para seleccionar la canción que nos representará en el próximo festival de Eurovisión. Su página web quedó colapsada debido a la avalancha de visitas que hubo al poco tiempo de iniciarse la votación. Entre los 533 candidatos que concurren hay numerosos grupos "petardas". Los internautas que ya han participado se están decantando por La Casa Azul y su revolución sexual. Además, por si queréis votar antes del 24 de febrero, L-Kan están también bien posicionados, y sobre todo, La Prohibida, que cuenta (¡lo que hay que ver!) con muchas posibilidades de entrar en la final del 1 de marzo. Y es que, ¿alguién duda todavía que Eurovisión es Gay? La primera vez que se abrió el televoto prescindiendo del jurado ganó Dana Diva Internacional.
Así que, tras las críticas de otros años, TVE ha delegado esta vez en los eurofans y demás la elección de la canción que llevaremos a Belgrado. No será la mejor canción, fijo, pero queremos dar la campanada, eso seguro, sólo así se explica la buena posición de Rodolfo Chikilicuatre, una broma que comenzó en una cadena de la competencia para ironizar sobre ello, y que por el momento se sitúa en sexto lugar. ...país!!!


Baila el Chiki Chiki


¿En caso de ganar, se atrevería TVE a participar con esta canción? ¿Se atreverá a incluirla en la selección final? ¿Acaso quedaríamos peor que con Las Ketchup? ¿Es frívolo y trivial hacer un post como éste hoy que el mundo entero habla de Kosovo?

Thursday, May 10, 2007

Eurovision is So Gay

Zombies y monstruos salen de sus tumbas para revitalizar Eurovisión

Las semifinales de la 52 edición del vetusto festival de Eurovisión se celebran esta noche en Helsinki, y el próximo sábado 12 de mayo será la gran final. Si no fuera por el entusiasmo de los países del Este y la pasión con la que lo viven los clubs de eurofans (mayoritariamente gays) el festival probablemente no hubiera sobrevivido tan dinámico hasta hoy día. Mientras en este país, y otros países con tradición eurovisiva, el interés decaía (Luxemburgo o Italia ya ni participan), en otros aumentaba proporcionalmente. En paises nórdicos como Suecia los cantantes más famosos del país compiten entre ellos para acudir al festival. Para los turcos es uno de los acontecimientos del año. Cada año hay más países que quieren participar. Este año se batirá un nuevo récord con la participación de 42 países (con el debut de Georgia, República Checa y Montenegro), de los que sólo 24 estarán en la final del próximo sábado.

Pero ha sido la audiencia gay la que verdaderamente ha sido fiel al festival incluso en sus peores momentos. Hasta 1997 la canción ganadora era elegida por un jurado de cada país, pero desde 1998 se abría la votación a los espectadores a través del televoto. La ganadora fue Dana Internacional, un transexual que Israel envió a Londres, con un tema pensado para ganar Diva; y ganó en el último instante en una de las votaciones más reñidas de los últimos años.


Dana International - Diva (Israel, 1998). 1ª posición.

El año pasado se celebró una edición especial con motivo del 50 Aniversario del festival de Eurovisión para elegir la mejor canción de toda su historia. Como no podía ser de otro modo, como la mayoría imaginábamos, salió ganadora Waterloo del grupo sueco Abba que ya había ganado el certamen en 1974.


Abba - Waterloo (Suecia, 1974). 1ª posición.

Por último, una debilidad: Sakis Rouvas. En 2004 representó a Grecia, y aunque sólo quedó en tercer lugar, se convirtió en una popstar europea y un icono gay (cantó en la inauguración de las Olimpiadas de Athenas y presentó el festival el año pasado), reglándonos un momento impagable volando por el escenario a medio camino entre un querubín y Superman.


Sakis Rouvas - Shake It (Grecia, 2004). 3ª posición.

Y esto va a más. Este año se presenta un travesti, una drag, varios numeritos muy queer, -nosotros no vamos a quedarnos cortos- y alguna que otra diva gay, que casi siempre ha dado buenos resultados.

Otros momentos muy queer que merecen la pena recordarse:
Paul Oskar - Minn Hinsti Dans. (Islandia, 1997). 20ª posición. Una de las puestas en escena más inclasificables del festival.
Deen - In the Disco (Bosnia, 2004). 9ª posición. No hay más que verle a él. Rollo disco tan poco festivalero.
Tatu - Ne ver', Ne Bojsia. (Rusia, 2003). 3ª posición. El momento más bollo del festival con promesa no cumplida de quitarse la camiseta.
Marjia N. - I Wanna (Letonia, 2002). 1ª posición. Otro momento que encanta a las chicas, con momento de transformismo incluído.
Dima Bilan - Never Let You Go. (Rusia, 2006). 2ª posición. Tan mono, tan sexy, tan empalagoso...


Si eres un poco petarda, si tienes una cierta inclinación a lo kitsch o no tienes sentido del ridículo, se disfruta mucho más. Si además tienes amig@s divertidas con lengua viperina con quien verlo, para hacer porras y criticar, pues mucho mejor. La puesta en escena cada vez se ha vuelto más imprescindible para tener una buena posición: hay que llamar la atención en tres minutos: la coreografía o ir quitándose la ropa ha dado mucho juego, y algunos ganadores, pero ya está muy visto, últimamente está de moda el uso de los timbales y los fuegos artificiales. Ya no es suficiente una melodía pegadiza. El año pasado ganó Lordi, un grupo heavy que sirvió de revulsivo a este decadente festival. No es la primera vez que la música heavy lo intenta, este año hay varíos países que lo intentan con el rock, pero también habrá ópera, y cada vez son más numerosos los frikis que además no suelen quedar nada mal posicionados. La gente quiere divertirse y todo lo que sea un revulsivo a baladas ñoñas, o melodías poperas que imitan a Abba sin el menor disimulo, es de agradecer.

algunos de los momentos más frikis y kitsch del festival:
Nicole & Hugo - Baby Baby. (Bélgica, 1973). 17ª posición. Im-presionante. De las parejas más horteras que han actuado nunca.
Brotherhood Of Man - Save Your Kisses For Me. (Reino Unido, 1976). 1ª posición. Quedó la segunda canción de la historia del festival tras Waterloo, pero se ha quedado un tanto kitsch, adorable, pero...
Dschinghis Khan - Dschinghis Khan. (Germany, 1979). 4ª posición. Se hizo famosísima. Fue canción del verano. El vídeo no tiene muy buena calidad.
Sophie & Magaly - Le papa pingouin. (Luxemburgo, 1980). 9ª posición. Una sensación extraña: entre divertido y vergüenza ajena. Tenía que estar en una lista de los momentos más kitsch del festival.

Telex - Eurovision. (Bélgica, 1980). 17ª posición. De los primeros grupos que pretendieron ironizar sobre el festival. Siguen en activo y son bastante conocidos en centroeuropa.
Guildo Horn - Guildo hat euch lieb. (Germany, 1998). 7ª posición. El más friki del festival...
Alf Poier - Weil Der Mensch Zählt. (Austria, 2003). 6ª posición. ...con el permiso de este otro friki. Este es muy fuerte. Atención al coro.
Silvia Night - Congratulations (Islandia, 2006). Semifinal. La abuchearon tanto al principio como al final de la actuación. Hubiera merecido pasar sólo por el chou, aunque la canción era horrorosa.

Monday, March 05, 2007

Six Feet Under - A dos metros bajo tierra

La muerte es una vida vivida
La vida es una muerte que viene

Jorge Luis Borges


Nina Simone - Feeling Good

Este es el momento ideal -por mi estado de ánimo- de hablar de mi serie favorita, A dos metros bajo tierra. ¿La mejor serie de TV de todos los tiempos? Yo así lo creo. Aunque es más que una serie, es puro cine y del bueno, pero dosificado en 63 episodios a lo largo de cinco temporadas, que crean adicción. Desde Twin Peaks no había estado tan enganchado a una serie por capítulos; a pesar de lo maltratada que fue por TVE (no han emitido la quinta y última temporada, que sigo sin ver y que he tenido que conseguir por otros métodos; de la que algunos hablan maravillas, y otros que finalmente se convirtió en un culebrón, razón por la cual finalizó la serie), sábado a sábado estaba pendiente de las aventuras de la familia Fisher, una familia extraña y encantadora a partes iguales, que tiene una funeraria como negocio familiar y que es el decorado principal de esta serie de culto que cuenta con numerosos fanáticos entre los que me encuentro.
Alan Ball, guionista de American Beauty, es el principal artífice y responsable del milagro. Después de lograr el Oscar recibió el encargo de hacer una serie sobre la muerte y la familia en los Estados Unidos. El resultado es esta serie atípica dentro del panorama general, que no tengo suficientes calificativos para definirla: innovadora, sorprendente, fresca, ácida, profunda, emocionante. Alan Ball cambió el cine por la TV sin ningún tipo de prejuicio porque tenía algo que contar. Los productores estaban encantados con las extravagantes ideas que Alan Ball les iba proponiendo: muertos que se aparecen a los vivos, el profundizar en temas polémicos y calientes, como relaciones sexuales tabú, el (ab)uso de las drogas, conflictos interraciales, todo ello servido con una buena dosis de ironía y humor negro.

La serie comienza con el último asunto del que se quiere oír hablar: de la muerte. Todos los episodios se inician con una muerte insólita, accidental, absurda, sin sentido, la futilidad de las cosas que creemos importantes, una cáscara de platano, una caída en la ducha, ahora estamos, y ahora ya no estamos, lo absurdo de proyectarse hacia el futuro olvidándonos del aquí y ahora.
En el primer episodio será el patriarca, Nathaniel Fisher (Richard Jenkins), quien muera en Nochebuena arrollado por un autobús mientras intenta encender un cigarrillo en su coche funerario recién comprado. Sin embargo, el personaje no desaparecerá de la serie. Se aparece durante todos los episodios al resto de los miembros de la familia como parte del subconsciente de cada uno de ellos, de cada uno de nosotros, como un espejo donde los demás reflejarán sus miedos, sus dudas, su desconcierto ante la existencia. Pero la vida continúa, y la familia Fisher tiene que seguir adelante como puede, con aciertos y errores, con alegrías y tristezas, con triunfos y derrotas, como unos supervivientes.

Ruth Fisher (Frances Conroy) es su desconsolada esposa y matriarca del clan. Es el personaje que más me costó aceptar: es una mujer depresiva y extraña donde las haya, intenta ser positiva pero le cuesta, intenta desesperadamente recuperar la comunicación con sus hijos ....al final, se hace querer como todos los Fisher. En el primer episodio se siente culpable por haber sido infiel a su marido con su estilista, pero mola el derecho a defender su vida privada. A pesar de haber superado los 50 no está dispuesta a renunciar al sexo y a la posibilidad de encontrar de nuevo el amor. Lo encontrará en George (James Cromwell) con quién terminará casándose en la tercera temporada.

Claire (Lauren Ambrose) es la hija pequeña, rebelde, inconformista, inteligente, la chica más rara del instituto, con un sentido del humor negro envidiable. Los diálogos de la serie son estupendos, pero en el caso de Claire alcanzan lo sublime. A mí me encanta. Es mi personaje favorito de la serie (aunque Brenda es mucha Brenda). Anda perdida en su propio caos existencial. Ingresa con muchas dudas en una escuela de arte, la ausencia del padre, la difícil relación con su familia, sus primeras experiencias con el sexo, con las drogas. Primero tiene un novio loco, luego otro un poco gay, después prueba con Edie (Mena Suvari), la adolescente rubia de American Beauty, para acabar con el hermano de Brenda, Billy (Jeremy Sisto) que es borderline. Como la vida misma.

RUTH: Me gustaría que quedara claro que apoyo al cien por cien que vayas a la escuela de arte.
CLAIRE: Ha quedado claro, pero sólo voy a hacer una visita. No nos meemos en los pantalones, todavía.
R: ¡Qué expresión tan desagradable! Yo nunca fui a la universidad...
C: ¿Quisiste ir alguna vez?
R: Pues sí. Quería estudiar a las escritoras feministas francesas.
C: ¿Eres feminista, mamá?
R: El feminismo significa ser aceptado por lo que eres. Yo quería ser esposa y madre, nunca renuncié a nada para ser madre y esposa, era lo que quería ser.
C: ¿No has dicho que renunciaste a ir a la universidad?
R: ¿Por qué hay siempre una trampa en nuestras charlas?

Nate (Peter Krause) es el primogénito, salió pronto del nicho familiar huyendo precisamente de aquello que ahora, tras la muerte del padre, va a tener que hacerse cargo muy a su pesar: heredará el negocio familiar, es el que ocupará simbólicamente el lugar del padre. Nate nunca se ha comprometido a nada y tendrá que decidirse entre la aburrida madre de su hija Maya, la pesada y chantajista emocional Lisa (Lili Taylor) y la más divertida Brenda (Rachel Griffiths), una mujer deshinbida, un poco ninfómana y con una familia tan disfuncional como los Fisher. Nate y Brenda se conocen en el primer episodio, los dos vuelven a casa por navidad y antes de conocer sus nombres follan en un almacén del aerpuerto. Rachel Griffiths, que se dio a conocer en otra peli que adoro La boda de Muriel, recibió un Globo de Oro por su interpretación.

PSICÓLOGA: Escuche, supongo que Melissa le habrá dicho que una de mis especialidades es la adicción sexual.
BRENDA: No.
P: No sé qué sabrá usted sobre ese tema pero, obviamente, contempla la sublimación de las emociones que son demasiado dolorosas de afrontar. Ésa es realmente la raíz de toda adicción. Lo siento, no puedo ayudarla porque no necesita ayuda. Ha superado la necesidad de la terapia. La admiro porque yo me follaría a extraños como una puta de camioneros puesta hacia arriba de crack si no estuviera tan inhibida por mi educación judeocristiana.


David (Michael C. Hall) es el hijo responsable que se ha quedado trabajabando con el padre en la funeraria pero que se olvidó de vivir él mismo. Torturado por su sexualidad, vemos todo el proceso de su aceptación, desde sus primeros escarceos, la negación, el miedo a la homofobia, hasta la presentación de su novio en familia. Lo mejor de David es su novio Keith (Matthew St. Patrick): un policía negro que está que cruje, según dice Claire, y que es como para llevárselo a casa inmediatamente. Es la primera vez que se muestra en una serie de TV una relación homosexual real, alejada de los estereotipos recurrentes de otras series de TV (que no mencionaré). De hecho, en las universidades norteamericanas, en las que ya se están realizando estudios sobre la serie, a parte del tratamiento de la muerte en Estados Unidos lo que ha despertado más interés es la relación homosexual de la serie. (me gustaría saber vuestra opinión al respecto)


"No existe ni existirá jamás una serie que, con el trasfondo de la muerte, hable de la vida tanto como ésta; que coloque en la boca de sus personajes verdades tan abrumadoras que muchos ni se atreverían a plantearse; que diseccione de raíz creencias sociales absurdas y desfasadas; que atente contra los cimientos de la misma esencia de la existencia para demostrar lo inmensamente equivocados que están muchos al criticar determinadas actitudes; y que desprecie, con tanta inteligencia y de forma tan sutil, a todos los estúpidos que insisten en ser infelices y en hacer infelices a los demás".
Encontrado en un foro de la serie, y que secundo palabra por palabra.
"Jamás la televisión mostró la vida de una forma más límpia, pura y clara. Jamás hablando de la muerte se dijo tanto sobre la vida".

En los 80 amé Retorno a Brideshead, en los 90 me obsesionó Twin Peaks y esta década es para A dos metros bajo tierra. Su mensaje es mejor incluso que su originalidad y su belleza formal. Me ha hecho pensar, he reído, he llorado, me ha puesto cachondo, me he mosqueado, he sufrido y gozado con estos seres imperfectos que van buscando torpemente dentro de sí mismos y de los demás. Todas las muertes nos enseñan algo. Sobre todo que, por mucho que se intente huir de ella nadie puede escapar. Nunca creí que una serie de TV pudiera ofrecer tanto: siento que este post no está a su altura, os recomiendo el que Mario dedica a la serie en su blog But if you´re feeling sinister... .

Y no hablé de Federico (Freddy Rodriguez), el ayudante latino, ni la obsesión por la reconstrucción de los cadáveres. Ni los secundarios de lujo que engrandencen la serie como Joanna Cassidy (Blade Runner), Kathy Bates (Misery), Justin Theroux (Inland's Empire) o Patricia Clarckson.
Los trailers para anunciar las distintas temporadas son auténticas obras de arte.
Aquí está el de la quinta y última temporada.